18 junio 2009

Las gotas del azur
se hallan en el laberinto de coordenadas
incesantes provocan el rayo
e impúdicas crean al hombre
más ahí en el cruce de azares,
estaba yo
inmóvil,
con las manos tendidas al infinito.

2 comentarios:

Lena dijo...

DIOS, me encantó este texto. Concreto, precioso. "Inmóvil / con las manos tendidas al infinito". Genial.

Holden dijo...

sí.