30 diciembre 2009

El Aleph


http://revistapis.blogspot.com/

Io Evohé

Lo siguiente fue encontrado en:
http://foro.ekiria.net/index.php?topic=1687.0

Al iniciar la preparación del Ritual para celebrar esta Luna Nueva, recordé los cánticos que nos preparamos a expresar, y vino a mi mente, un canto muy peculiar que todos los que practicamos o estudiamos Wicca conocemos, IO EVOHE, OIO PAN, OIO ARADIA; OIO IO EVOHE DIANA, y quise compartir con ustedes la alegría que siento al entonar estos cánticos, así pues me di  a la tarea de investigar claramente él porque invocamos IO EVOHE. 

Para algunos la palabra Evohé es de origen etrusco o griego posteriormente latinizada significa algo así como “viva la vida”.

Para Eliphas Levi en su libro Rituales de Alta Magia dice que el misterio de la alta iniciación era igualmente conocido por los griegos, que a veces daban a Plutón los atributos de Júpiter; en Egipto invocaban al Serapis negro, y se han conservado imágenes de Baco, en que el Dios, cuyas aventuras recuerdan la historia de Moisés, gritaba en su fiesta: ¡Io Evohé! (Yod-He-Vau-He), representando las cuatro letras del nombre de Jehová, con dos caras, como Jano: una, joven y hermosa como la de Apolo; la otra grotesca como la del Silencio.
La palabra IO EVOHE era el nombre de las cuatro letras primitivas de la lengua Madre JOD, símbolo de la Cepa de la viña o del cetro Paternal de Nod; La G, imagen de la Copa de las libaciones, signo de la Maternidad Divina, Lavau, que une a las dos precedentes y tenia por figura en la India, al Grande y Misterioso Lingam. Tal era en la palabra divina el signo del ternario, después de la letras maternal aparecía una segunda vez para manifestar la fecundidad de la naturaleza y de la mujer. Para formular así el Dogma de las analogías Universales y progresivas, descendiendo de las cosas a los efectos, y ascendiendo de los defectos a las causas. Así la palabra Sagrada no se pronunciaba nunca, se separa y se pronunciaba en cuatro silabas que son las cuatro silabas sagradas IOD HE VAU HE.


Para nosotros los paganos tenemos diferentes explicaciones desde la más tradicional que afirma  que Júpiter, durante la guerra de los Gigantes gritaba: ¡Evohé Bacche! Exhortando a Baco a luchar en defensa del trono de su padre. Desde entonces los seguidores de Baco utilizan esa palabra para evocar al espíritu de la alegría.
También se dice que La noche del 24 al 25 de marzo era una velada de plegarias, seguida de la explosión de alegría que proclamaba la resurrección de Atis. Esta fiesta poseía en el siglo II un esplendor particular: emperador, senado y prefecto de la ciudad participaban en el cortejo para dar gracias a la Mater Salutaris (Nuestra Madre de la Salvación). "Atis ha resucitado, evohé", se gritaba en las calles, y la alegría de los romanos se desbordaba en la turbulencia de un inmenso carnaval. En aquel entonces se consideraba el 25 de marzo como el primer día del año en que el sol prevalece sobre la noche: era una fiesta de primavera.
Para los Tradicionales Egipcios Este himno al IS-IS la reconoce como estar espiritual central de la reverencia en la tradición Pagan gnóstica. “Evohé” (pronunciado eh-voh-ay) es sinónimo con la “avenida,” como en la “avenida, Maria. es realmente haber esterilizado, interpretación de la revisionista de IS-IS-como-Mara, el gran mar de la inconsciencia colectiva de el cual la mente divina, es renacida. Otras formas alegóricas de la Diosa incluyen Io, una manifestación griega de Hathor; Cybele; la gran Diosa hindú Kali; Gaia; y, en una manifestación (mortal) biológica, el Cleopatra famoso, último de los pharaohs. El IS-IS es la madre de tierra. Según la mitología sagrada ella preservó a cuerpo de su marido Osiris después de que el sistema lo hubiera matado; entonces la Diosa concibió a hijo conquistador, Horus,  antes de respirar vida nuevamente dentro del cadáver del Dios.


Si se va este himno a ser recitado durante un círculo colectivo, el altos sacerdote /o sacerdotisa  hablará el cuerpo de los versos, y los Celebrantes cantarán el bordón; ¡o alternativamente, cada Celebrante puede recitar un solo verso y todo repetirá el bordón, EVOHÉ, IS-IS!

Finalmente en la tradición WICA Gardiana  etimológicamente  de la interjección del “Io Evohe”  en su material litúrgico. Maneja descripciones desde el Cábala hasta Thelemitas, diciendo que representa el nombre sagrado  YHWH como “Yod-Él-Vau-él”…

Para mí, finalmente IO EOVHE representa  “Io” y “Evohe” como los antiguos griegos quisieron expresar mi saludo a los Dioses.

Feliz Encuentro y Bendito Sean.

29 diciembre 2009

Catarsis con anhelo de poema (imágenes paganas)

Calle de tierra
El sol del otro lado
Como horizonte,
Como destino anhelado
En mis ojos.


Calle de tierra
Pasan estaciones
Una tras otra, por delante
En mis ojos.


Colectivos, subtes
Como estaciones
Bólidos,
Colas de luces
Personas difusas
En mis ojos.


Velocidad de vivir
Tu muñeca, quebrada
Y entre tus dedos, un cigarro.


De tu boca humo, de la mía un castigo
Espera y silencio.


Tú casa impoluta,
Tus versos mis versos.


La quinta pared ya fue construida
Ahora soy vos,
Ahora soy esto.


A trasluz tu cuerpo se levanta,
Desnudo
Sumisión instantánea,
Desborde de color.
Un manantial se desata en mi pecho
para terminar en tus manos
mojadas de amor…


Amor,
cliché, palabra.


Nadie es digno,
Nadie es digno de nada.


Si tu risa tapara mi cáncer, ¿Sería todo perfecto?
Si en tu pecho anidan esperanzas,
Allí hare un refugio perpetuo.


Entre tus brazos me esconderé tímido,
Cuando el mañana venga a pedirme el alma,
Cuando el pasado venga a cobrar cuentas no saldadas...
Tendré tu bandera como defensa,
como estandarte.


En techos,
los más altos de la ciudad
En ciudades,
las más sucias de verdad.


Y en tu boca el mundo acabara
Y comenzara
Nuevamente.


Nadie lo sabe
Ni nadie lo sabrá...
Encontré el reino de los cielos en la tierra
Y ya nada me detendrá.



Puchero

El pasillo largo estaba igual que siempre.
Golpeé.
La puerta interna de la casa se abrió y apareció la cara sorprendida de Abuela-padre,
de abuela -(difunto)-padre.
La casa estaba en frente de mi ex -escuela,
de mi primaria ex -escuela;
pero además de la calle y un poco de vereda,
la casa siempre estuvo separada del resto por ese pasillo -largo-.


Nos veíamos poco; cada cinco o seis meses.

II

Traspasé la puerta.

Mientras me invitaba a tomar un café yo le decía que tenía solo media hora;
ella entremedio me decía que no importaba, y a su vez movía un sillón de lugar y acomodaba unas revista de la mesa y me presentaba a un tipo- que era su hermano- y que se iba a jugar el 25, 14, y 22 a la Quiniela.

El 22,
el loco,
el número que odiaba mi viejo. Pensé.

Beso seco y salté los tres escalones que nos llevaban a la cocina,
No los bajé los salté.

Mientras la pava hervía- o esperábamos que hirviera-
miré por la ventana al patio.
Se resolvieron pocas cosas,
y me subió como un nudito entre las sienes y la garganta;
apreté dos instantes los dientes
y salvé la tensión preguntando por unos perros.
(me sirvió a mi la pregunta).

El café fue espeso y sobre-dulzón.
Abuela-Padre me contó muchas cosas,
cosas que nunca había contado:
de su madre,
de sus tíos,
de la granja improvista,
de la hipoteca perdida;
de porqué había dejado sus estudios -secundarios-,
su lento aprendizaje de la cocina,
su amor incondicional por Abuelo-Padre.
De su padre, también habló de su padre: las matemáticas, las mujeres, los negocios.

Hablamos cuarenta minutos,
yo llegué tarde.

Mientras me levantaba nombró a la muerte.
Dijo algo de mi prima que hacía casi dos años se había suicidado.
“nadie sabe porqué lo hizo” dijo;
y yo asentí con la cabeza de espalda al patio.

La cocina transpiraba por la olla ondeando que no hacia ruido todavía.

Miré el reloj y la borra de café acabado.

Miré de nuevo el reloj y en menos de cinco minutos abandoné la casa.





http://florflorlopez.blogspot.com 
http://laganaquesemeda.blogspot.com

28 diciembre 2009

Más abajo, flores amarillas (posible primer capítulo)

Creo pertinente aclarar que el siguiente texto está sujeto a modificaciones, y que de alguna manera dará inicio a una novela que estoy tratando escribir y que finalizaré algún día si Nietzsche quiere.



Fue en el punto de ese instante en que el tiempo decidió congelarse o hacerse de cartón, que para el caso es lo mismo, en que Franco comenzó a sentirse parte de una puesta en escena eterna, siendo la eternidad la única concebible por un ser humano: la vida que tarda en morir. Desde ese momento y hasta que sus veintiún gramos de nadie-sabe-qué decidan irse quién-sabe-adónde, recordará, casi puntualmente, todas las mañanas, el comienzo de la tragedia o drama o comedia o lo que sea que esto fuere si lo es. El sabor a cobre en la boca, ése tan de sábado o domingo, causado por la sana costumbre de perder la conciencia una o dos veces a la semana con amigos, pequeñas-grandes libertades que se concedían el uno al otro, el otro al uno; el nudo agarrado de manera casi parasitaria a su espalda, llegando al omoplato derecho y, por supuesto, la frialdad de esa piel, no la suya ahora -la suya estaba tan caliente aún-, sino la de ella, y su pelo, lo único que todavía podía suponerse vivo, demasiado brilloso y prolijamente peinado como para ser el de alguien que esté durmiendo, hecho que facilita la conjetura de que la muerte había sucedido a pocos minutos de haberse acostado o dormido, que no es lo mismo, no, pues si la muerte ocurrió cuando ella todavía estaba despierta probablemente habría signos o rastros de sufrimiento, pero debe uno automáticamente remitirse al recién peinado cabello como prueba inescrutable de que el sufrimiento no había pasado por esos pagos esa mañana. Si el ser humano que estaba dejando de serlo para ser tan sólo un cuerpo, un conjunto de inoperantes órganos y nada más, hubiese sufrido, probablemente habría tenido reacciones o movimientos acusables o presumibles de convulsión, que le hubiesen despeinado. Y despertate, amor, que me estás asustando, y no, no, no, y lo gritaré mil veces si mi alma no se quiebra antes al intentar pasar por mis cuerdas vocales, si el desgarro, entonces el desgarro y despertate, amor, no me hagas esto, acusación, siempre una a mano, as en la manga, Y qué voy a hacer sin vos, y la culpa en lo inmediato, y ahí es donde falla la memoria ¿Fue en lo inmediato o fue al mismo tiempo? Hay cuantiosas probabilidades de que haya sido una armonía de tres acordes: le desesperación, la acusación y la culpa. Fue mi culpa, no debí irme de acá, pero qué ridículo, y eso sí lo pensaría después, mucho después, que haya estado yo acá daba lo mismo, pero lo cierto es que me queda esto: un bello cuerpo de cera, homenaje a lo que antes fue una mujer, y qué mujer, si fuiste la mejor, sin dudarlo digo: fuiste la mejor, y yo acá, amando algo que ya no es, algo que ya no más, que sólo un ideal ahora, un recuerdo, un paquete de recuerdos que te harán vivir. Aromas, sonidos y todo lo demás, porque ahora ella es un montón de cosas, una pila de cosas, menos ella, porque las personas reencarnan en un cepillo de dientes, en una taza, en ciento treinta y cinco o veintinueve discos, en la silla en que se sentaban, y Mingus ahora se llama Julia, y Jarrett y Petrucciani, Y cómo doblabas la puntita de la media por encima del meñique para calzarte, y me río, todavía me río de eso, porque te amo ¿Y vos, me seguís amando? En todo eso piensa Franco al despertarse y mirar por esa ventana que da al fondo, a tomar mate, amargo, de qué otra manera si no.


Troquelador de Visiones

¡Oh Troquelador de Visiones!
tocalá
colgada,
infla de aire
su azul y almidonado pelaje
deja que la toalla descanse
anda, vamos
la pobrecita esta exhausta
¡Tu y tus gracias!
¡Oh troquelador!
encierra, doma la bestia
que desde los pliegues del pantalón
imperturbable me asecha
¡Esto es de mal gusto!
mira su trompa,
reboza
parásitos de ballena

¡Oh Troquelador de Visiones!
derrite,
retuerce como goma
lo racional de estas palabras,

¡dale una paliza con tu gota!
¡hasta que sepa lo que es bueno!

pon las percepcion contra las cuerdas
llena tus nudillos de aciertos



http://alpanpanyalpoetavino.blogspot.com

Una naturaleza propia nuestra

Se sintió bien alguna vez. No había sido de plástico barato de cotillón. No estaba agarrado por detrás de la nuca con una simple gomita. Tenía la forma justa y abrazaba el rostro entero. Pero, hace un tiempo, la goma se viene derritiendo en verano y aferrando al indefenso cutis. Ese material, asqueroso en tal estado, se ha ido colando por los poros de la piel. Los inviernos sólo ayudaron a que el material se perpetúe en su posición.
Siempre es posible llevar las manos a la cara y retirarla pero, conforme se retrasa tal acción, mayor sería el esfuerzo. Mientras tanto, vivimos una vida ajena perteneciente a nadie. Si, por ventura y sin muchas vueltas, lográmos librarnos de una pronto seremos vistos con otra para “proteger” la vulnerable piel. Y con el tiempo será absurdo en sí proponerse alguna vez lograr mostrar el rostro ya que para entonces estara quemado, curtido, seco, herido, desfigurado.
Estará desfigurado nuestro querido y desconocido rostro (sí, desconocido para nosotros mismos). Y no es cuestión de sentir lástima, ni por ellos ni por nosotros mismos. Ocurrió una vez hace mucho tiempo, por mano de algún otro. Inicialmente creímos que ese era nuestro propio rostro y solo una parte de nosotros logró descubrir que no lo era. Pero, tristemente, la mayoría toma siempre la decisión de dejarla ser y es entonces que se incorpora a nosotros. Muchos de esos, más tarde, se dan cuenta de que es demasiado el esfuerzo de retirarla y se resignan.

27 diciembre 2009

Ya ni me gusta lo que escribo

Querido lector,
quisiera contarle
quisiera contarte
quisiera plasmar esto que siento
en ceros y unos que forman letras.

Creo que el escribir
se ha tornado insoportable
porque cada letra, cada tecla
no cesa, y no cuenta historias
lo único que genera es miedo.

Quería matar a todos, el pobre señor
quiero que me caigan las lágrimas de mis ojos
me arrastra la muerte hacia su lecho de soledad
me arrastra la muerta hacia su espacio de amnistía
The fear remains meanwhile i'm sitting right next to you...

Comprendan, lectores
que lo único que quise plasmar
fueron ceros y unos
en un inmenso espacio
lleno de sentimientos.

Y si no fuí explícito
o si fuí burdo
perdónenme.
Haré lo posible para ser mejor poeta,
en la velada que sea cierta.



www.fotolog.com/unhippiedelos60

26 diciembre 2009

El
   exilio,
            a ancla/a llantos/a canto.

            Me he ido sin volver,
            como quien no ve.
            Los cantares de la inocencia
            me vendaron al alba.
            Como un pájaro ciego,
            pude anticipar
            las falacias del tiempo.

Religión

Solo la lluvia nos despierta esta noche
para que en el agua nada más que cantos y risas,
cantos y caricias, cuerdas mojadas.

Solo un juego nos mantiene vivos esta noche
solo nuestras caras como espejos
nuestras miradas cargadas de vino y calor

Solo la lluvia nos calla esta noche
para que en el aire silencio y goteo,
goteo y despliegue, amanecer y pajaritos.

En la Lunera

Fumando, encerrada en sus cavilaciones se encontraba ella, hermosa a la luz cetrina del único foco útil de la habitación, mientras el humo azul escapaba a sus dedos, escurriendose furtivamente por la pequeña ventana que coronaba la cabecera de la cama. Demasiado calurosa era la noche, tanto que sintió la necesidad imperante de correr a la cocina, vaciarla de hielo y llenar el primer recipiente apto que encontrara. Todo eso se hizo con esa gracia que la caracterizaba, con su cómodo camisón de seda con flores rojas y azules bordadas en la guarda, de figura tierna a la luz vespertina, intimidante a la luz de la luna. Una luz que llenaba la habitación en esas noches donde la luna pierde todo pudor, y se alza desnuda al continente.

Con los hielos en la mano, subió sin esfuerzo el metro y medio que separaba la cama del piso, los tomó uno a uno, y luego de meterselos en la boca comenzó a frotárselos contra las sienes y la parte posterior del cuello, esa zona tan hermosa pero reservada para los pocos que fueron dignos de verla.

Una vez fresca, tranquila, libre del duro agobio de la humedad caliente que puebla las calles y balcones de Buenos Aires se sentó en la cama y me miró, con esa tibieza que con tanta soltura sabía llevar, demasiado natural en ella para no considerarla practicada en el través de los días. No puedo describir en este momento la paz, si un sentimiento al mismo tiempo tímido y voraz que invade y barre a los otros puede llamarse así, que se apoderó de mí. Es algo innoble aquello que no nos permite comunicar con entereza y especificidad una emoción de tal porte, con dimensiones insospechables que todos conocemos, pero nadie puede ilustrar.

Luego de sonreírse al ver mi cara, tomó mi cara entre sus manos, tan suaves y capaces de placeres ultraterrenales, y cerró los ojos. Tan tácita era la invitación de su frente a ser besada que no tuve tiempo para la duda, pues mis labios se posaron solos entre sus finas cejas y el oscuro cabello, ligero y reluciente.

Eternidades pudo haber durado, nadie lo sabe y no aparece en los anales de la historia, tal vez por su inocuidad, tal vez por que sigue sucediendo y todavía estamos en esa habitación, abrazados por el clima y en nosotros mismos, degustando aquello que guardamos y desechando lo que mostramos a los demás.

¿Quién sabe? Tal vez nunca sucedió.



25 diciembre 2009







Y finalmente Susana Giménez tenía razón (nota salida en Página/12)

Por Donatella Castellani * 
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-137362-2009-12-21.html


Lamento no estar de acuerdo con el brillante artículo de Eduardo Grünner (publicado en Página/12 el 14 de diciembre). Me parece que él subestima el hecho de que hace un tiempo, subrepticiamente, en el aire público están apareciendo zonas casi irrespirables, malolientes, contaminadas con palabras que uno creía (esperaba) enterradas para siempre.

La lucha de estos 26 años de democracia fue la de recuperar no sólo las instituciones, sino también un espacio discursivo que durante largos años había estado invadido por fuerzas de ocupación simbólica que lo habían alambrado rigurosamente, implantando definiciones regimentadas e inapelables que pretendían decretar cómo era la realidad que definían. Así se nos dijo cómo era el “ser nacional”, obviamente “occidental y cristiano”, cuáles eran las “ideologías foráneas”, en qué consistían la “paz y el orden”, qué “flagelos” se “infiltraban” –como un virus filtrable– en la sociedad, a quiénes había que llamar “delincuentes subversivos” y sólo se dejaba sin definir el “algo” que seguramente éstos habrían hecho, para poder hacer entrar allí desde el reclamo por el boleto escolar hasta el accionar de monjitas de buena voluntad que tenían de la “moral cristiana” una visión bastante más ceñida al Evangelio que los militares. Y creíamos que, cuando se había develado más allá de toda duda la realidad trágica y casi indescriptible que había corrido por debajo de esas palabras, había quedado claro también que ellas estaban vacías de toda referencia concreta, que sólo tenían un cínico carácter de máscaras, de camuflaje, y es más, de poderosos artefactos bélicos presentados como estampitas de la Virgen de Luján.

Por eso creíamos estar ya inmunes contra discursos engañosos. Que más allá de cualquier diferencia política, la inmensa mayoría de los argentinos nos habíamos puesto de acuerdo en repudiar para siempre lo ocurrido en un pasado nefasto y no querer por nada del mundo volver a oír palabras que nos recomendaran algo ni remotamente parecido. Que habíamos aprendido que pasar por encima de los derechos y garantías básicas consagrados en la Constitución para todos los habitantes era un viaje de ida. Y que siempre, inevitablemente, eran muchos más los que tenían que lamentarlo que los que se beneficiaban. Nos hacíamos la ilusión de que los vivas a Videla y compañía eran ya sólo una trasnochada muestra de neandertalismo de una reblandecida Elena Cruz o de una desaforada Cecilia Pando.

¿Por qué ahora empezamos a darnos cuenta de que aparecen manifestaciones que se nos hacen siniestramente familiares? Hay que pensar que las construcciones de sentido no se forman en la sociedad de un minuto para otro. Son sedimentaciones de discursos largamente repetidos, de metáforas peligrosas, de asociaciones de conceptos en principio diferentes pero que, de tanto presentarlos juntos, terminan formando parte de un solo significado indivisible. En lingüística los llamamos sintagmas consolidados, como “café con leche” o “cabellos de ángel”. Y en los últimos tiempos se empezaron a asociar discursivamente los conflictos y problemas del presente con imágenes y palabras propias del pasado. Primero hubo una apropiación de los símbolos patrios y religiosos por parte de los “argentinísimos” dueños de la tierra: el himno, la bandera, la escarapela y la Virgen eran ahora propiedad de la patria agropecuaria como antes lo habían sido de la patria militar. Mientras, las señoras caceroleras gritaban contra Cuba y Venezuela, los Montoneros, las Madres de Plaza de Mayo y bramaban en los blogs diciendo temer que el Gobierno les expropiara sus tierras para dárselas al Estado. Luego Hugo Biolcati, en charla con el doctor Mariano Grondona, dos personas de pro, meditaban televisivamente si no sería buena idea que este Gobierno durara menos de lo que marca su período constitucional. Y, ya este año, en la inauguración de la Rural el mismo Biolcati afirmó que el gobierno nacional viene efectuando “ataques inusitados a las raíces, el corazón del ser nacional”. ¿Otra vez el “ser nacional”? ¿Por qué será que viene a la memoria la definición de Videla “subversión no es ni más ni menos que eso: subversión de los valores esenciales del ser nacional”? Y a los pocos días Mario Llambías proclamaba el mayor de sus respetos por Martínez de Hoz, ilustre prosapia de esclavistas, exterminadores de indios, fundadores de la Liga Patriótica exterminadora de obreros y finalmente ministros de dictaduras exterminadoras de gente y de la economía nacional. Simultáneamente, el propio ilustre descendiente José Alfredo declaraba que Videla “no es un asesino” y que no hay que creer en la propaganda. Ahora Biolcati dice que hay que “descabezar” una provincia de su gobernador elegido en las urnas. Es decir que se empieza a reflotar un discurso que plantea opciones del tipo “ser nacional” o “Cuba”, “Videla” o el “Che Guevara”, “gobierno subversivo” o “Martínez de Hoz”, “expropiaciones” o “libre mercado”.

Por su parte, Elisa Carrió también dice cosas gordas: compara a Néstor Kirchner con Hitler y afirma que éste NO es un gobierno democrático. Después manda cartas a las embajadas denunciando que el Gobierno provoca una “inusitada escalada de violencia” y, entre apocalipsis y apocalipsis, anuncia una “emboscada” preparada por Néstor Kirchner a quien llama “gobernante de facto”. Aquí lo “foráneo” peligroso ya no tiene origen marxista –claro, Lilita se denomina centroizquierda–, sino nacionalsocialista. También afirma que en la calle la gente dice de los K “los quiero matar”, “a ver si los derrumban”. Y el efecto es el mismo: no estamos en democracia, hay violencia, armas, emboscadas ¿la situación se parece al ’75?

Más recientemente, reverdece con toda la furia el tema de la “inseguridad”. Y no me interesa aquí volver a señalar que cada crimen repetido mil veces en todas las pantallas parece como veinte crímenes distintos ni discutir estadísticas ni comparaciones con otros países. Lo que quiero mostrar es que aquí también el discurso se vuelve cada vez más peligroso y retroverso. Empieza con el miedo generalizado por el martilleo mediático. “Nos van matar a todos”, dice Mirtha. Pero rápidamente el discurso se desliza a temas más escabrosos como el de pedir que nosotros matemos a todos, cuestionar los “derechos humanos” para los delincuentes, la vergüenza que los policías “buenos” vayan a la cárcel por algo “a lo que llaman apremios ilegales” (vulgo: torturas). Lo grave es que se empieza a poner bajo sospecha la defensa de los derechos humanos y el respeto por las garantías constitucionales como conducta ética que debería estar por encima de opiniones y discusiones políticas. De allí a justificar sus violaciones pasadas y sus posibles violaciones futuras hay un paso. Carrió, en una parodia macabra de la maternidad social que plantean las Madres para todos los desaparecidos, dice que los hijos de la señora de Noble son “nuestros hijos”, defendiéndolos del “atropello” de averiguar si hubo un delito de apropiación de niños. Además, en los discursos contaminantes de los medios los delincuentes se mezclan con los piqueteros, con los reclamos sociales de todo tipo, con todo lo que crea “inseguridad”, ‘‘caos” y “violencia”. Y es en este contexto en el que pueden abrirse las tranqueras de Jurassic Park y saltar afuera un Abel Posse. Y yo creo que aunque no sólo el ataque al rock, sino sus “virus ideológicos”, “visión trotskoleninista”, “persistencia gramsciana”, “revolución socialguevarista” (¡y el menos fantasioso Videla que se conformaba con hablar de “ideologías extrañas”!), y defensa de lo que hicieron los militares hace cuatro décadas sobrepasen el “piso mínimo del cual la buena sociedad, como tal, no se va a bajar, por más mano dura que reclame”, no debemos subestimar la fuerza perlocucionaria (la de provocar consecuencias en el mundo) del núcleo de su discurso. Supuestamente él habla de criminalidad, pero en realidad habla del enemigo interno que hay que combatir: como dijo brillantemente Sandra Russo, él traza un puente entre la “inseguridad” y la Doctrina de la Seguridad Nacional. Y sin usar eufemismos, habla de “armas” y de “acción inmediata”, de “batalla central”. Acusa a “los K” de prohijar “el vandalismo piquetero, el desborde lumpen, la indisciplina juvenil”. Igual que para Carrió, los K, entre otros delitos, “demolieron el básico esquema constitucional”. Nada muy distinto de otros discursos que circulan por los medios.

Posse le dice a Tenembaum que todo el mundo piensa como él. Bueno, todo el mundo no. Parece que Tenembaum no, y yo tampoco. Pero ¿podemos subestimar los efectos del permanente goteo de estos discursos que horadan la cabeza? ¿Hasta dónde van a llevar la histeria colectiva? Y ojo, que ya no se trata sólo de defender este particular gobierno democrático. Se trata de si queremos o no vivir en democracia. Sepamos que ya no hace falta sacar los tanques a la calle para no hacerlo. Ni sentar a tres uniformados en la Casa Rosada. Miremos a Honduras, ¡por favor! Basta con el apoyo de los medios. Basta con un guiño del Congreso. Basta con una destitución o forzar una renuncia. Basta con un estado de sitio. Con ordenar a todas las fuerzas meter bala. Primero con los delincuentes, después con los piqueteros, después con los que protestan ... y no hace falta estar citando a Brecht.

Cuidado, porque finalmente Susana Giménez tenía razón: los dinosaurios están vivos y en condiciones de procrear.

24 diciembre 2009

Argentina, que no te vuelva a crecer el bigote

estoy viendo la resignación en los ojos de la gente
las almas son ahora armas blancas que
decapitan los miembros
entumecidos
a cada paso
y en cada ochava

y se esquivan se evaden los unos a los unos
los otros a los otros

tienen el canto ahogado
llevan un grito ciego en sus gargantas
y no se enteran
porque los han vaciado

han desollado sus vísceras culturales
sus facultades sensibles y su
potencial intelecto

están ganando la guerra del silencio
del no-te-metas
del algo-habrán-hecho

veo la furia mansa dormir en los cuerpos
la rebelión oculta en veinte cajones de mimbre
el nacimiento inconciente de la aceptación de la muerte
el llanto reprimido de los jóvenes, los inocentes

veo avanzar la sombra absoluta del terror capital
sobre las sábanas que arropan a nuestros recién nacidos
siento el vaciamiento de la gente en cada respiro
en cada pestañeo
y en cada palabra reemplazada por un ruido

estamos viviendo los tiempos de Nadie
y Nadie es el líder de los ineptos
y Nadie gana las elecciones
y Nadie asesta golpes de Estado
y Nadie recibe orgulloso el Nobel de la Paz

roguemos porque no llegue el tiempo
en que todos seamos Nadie



ya no quiero ser un Sabio de la Tormenta,
duele como tres volcanes eructando en mis entrañas
como la tierra rajándose en cien terremotos
como los árboles quebrándose sobre el vil metal del progreso
como el mercurio corriendo entres mis glóbulos rojos
como los ríos secándose bajo el Sol Muerto
como los lamentos de una madre a la que le han arrancado su criatura de los brazos

como todo eso duele mi dolor
porque es un dolor que no tiene nombre
ni principio ni fin
porque no ha nacido y sin embargo existe
y porque aunque algún día muera
seguirá existiendo.



http://hundomipecho.blogspot.com

Al ver el poeta que en una hoja de una agenda vieja había escrito “te amo”

Todo lo concreto, lo corto
caerá
sobrevivirán siempre los
desafíos como este

escuché dos palabras hace
un año


No recuerdo más como antes

Solo me entra
el suponer que ese día
eso sentí

Memoria de varios libres sin
                         tiempo
has de cerrar tu boca
y hablarlo todo
           con los ojos

23 diciembre 2009

Ya no vemos más que el musgo
las pelusas
el retracto al tacto de lo oscuro
bajo el vientre
que retuerce
que enmudece
y aglutina la rutina
hasta el gnomo en espiral.

Ya no vemos sin controles
ni oropeles
zapateando contra sorbos
uniformes
desdelirios
ambiciones
gurgujeando la modorra
restronando el estruendo
y el estrépito al estorbo.

Quién me furece cuán fin de año
Quién corona al diciembre en paso

Síntomas de esperanza que aguarden
que aguarden
que festejen la otra bahía
pero que aguarden nuestro estiro de rodillas al ocaso.

Todo aquél que exprese ge-nui-no-a-mor
hágalo pulmonía
e inflame la pulpa
y la palma carnosa
y pulule la lágrima
que el dolor se esfuma
cuando chorreamos esa sangre cristalina
que decae pupila por pupila
al hacer el amor.

Escupa nada más que amor por los dedos
y sentirá la luz organoléptica
en milpiés a lo desnudo
y al desmayar
en la agonía perenne de su amada
manosee la música
manosee las manos en vino
mantenga los cabellos por el aire
machuque la cabeza contra el despertar
vea cómo se anuncia el nuevo eco
alumbre
y vislumbre
los lúmenes del nuevo ciclo sobre rayo
sobre lluvia sin cáncer
sobre la almohada
sobre deyección
sobre dígalo con calma
sobre su ombligo en beso
sobre el hijo que golpea su ombligo
sobre el otro hijo que golpeaba su propio ombligo
y golpeaba y limpiaba y dormía la esquina
pero ba ba ba, y ahora no
ya no más
ojalá que ya no,
mucho menos las guerras.

Sintomicemos esperanza
y cedamos
al pulmón amado
cada litro de infinitud
y amemos como mar a mareas
veamos al fin más que el musgo
amemos sin plano ni caligrama
amemos sexo y más que senso venga a billones la luz,
y yo amo
y sentido el sexo amé
y amo a mi amada
bajo naranjos bajo distancia bajo todo,
sólo la condenso a mí,
retoqueteamos los toques de la cama
sin salirnos del otro al uno sentirnos pluma
y ahí si que se siente la llegada de un nuevo año.

No se engrude de obsequios caros,
continúe la tarea de conformarse ser humano
y salga a hacer el amor
nada más que el amor puro
hasta que su amada vuele por los rincones
alcanzando la otra bahía que ya no esperaría.




-

Que ustedes sean el año entrante la mezcla musical provista de esperanza.

Alejandra

Alejandra, que bebí tu vino negro,
que me desnudaste tan bellamente la muerte
por vez primera,
hija del viento, Alejandra.
Ya no seguiré tu rastro,
tu canto de arcángel.
No tengo conjuros para las bestias
del sueño, ya no quepo en mi palabra escondida.
Quedará tu jardín en la noche,
y el reverso del miedo, el envés del espejo,
el párpado oculto de la muerte presentida.

Desplegarse allá

Cómo hacés, pajarito,
Para desplegar esas alas siempre nuevas
Y aventurarte a saltar
A este casi vacío desolador
A esta nada incansable
Que nos envuelve
Con sus cuestionamientos lascivos,
Algo surreales tal vez,
Y nos llena la cabeza, de ideas
Subversivas.
Muy pocos se animan,
Hay cercos y rejas en todas las casas
Y en todas las mentes,
Menos en la tuya, pajarito.
O en la tuya, palomita,
Ustedes seres alados por naturaleza
No tienen miedo aparentemente
De despedazar el cielo
Por un segundo
Con su majestuoso y envidiado vuelo.

21 diciembre 2009

Correspondencia



El teléfono cae inútilmente. Su delicado cuerpo también se deja caer rendido sobre la cama. Sumergida en un mar de tristeza, algo desde el fondo la impulsa nuevamente de pie. Un rencor impotente ¿y cuánto puede hacer si todo ha terminado ya?
Busca, entonces, encontrarlo entre sus cosas. Encuentra una lapicera, uno de sus primeros regalos, pero es una lapicera muy común. Sigue buscando entre sus cosas y encuentra la correspondencia que mantuvo una vez con él. Montón de cartas dentro de un cajón del escritorio sobre el cual hay una PC.
El arranque de ira se despeja permitiéndole sentir con claridad la pena de la fresca ruptura. Sentada nuevamente sobre el colchón de su alegremente colorida cama, sostiene en sus manos los sobres. Las yemas de sus delgados dedos acarician el papel. Sus antebrazos se tenzan y ella ve como se arrugan los sobres entre sus dedos. Los suelta.
Cae sobre sus pies, curiosamente ninguno llega, en ese momento, a tocar el suelo. Mientras las lágrimas refrescan su cara en la cálida tarde estival, sus trémulos dedos toman una de las cartas y abren delicadamente el sobre. Saca una hoja de color pastel con una bella caligrafía, sólo él escribía así. Nuevamente siente la tensión en los antebrazos y se arruga el papel. Así separa ambas manos y ve la hoja rasgarse.
Por su espalda corre la sensación de estar perdiendo recuerdos importantísimos. Su memoria se vierte de su cerebro por la columna y la sensación es disgustante. Sin embargo, su boca y cuello se relajan y sienten un curioso placer. Toma las partes y, juntas, las vuelve a rasgar. Es angustiante perder esos objetos tan valiosos pero también está esa otra sensación, de placer.
Recorre de esta manera toda la correspondencia que había mantenido con su novio. Destruye las cartas de su ex-novio. Una vibración trepa su garganta. Parte un sobre por la mitad y grita. Grita. Así, una por una, se deshace de todas las cosas que le recuerdan a él y aquel tiempo. La habitación queda hecha un caótico desorden.
Cuando finalmente se deshizo de todo, llama nuevamente a su amiga. “Tenías razón –le dice satisfecha–. Pero ¿cómo hago con sus mails?”
Quedarse inmóvil. Sucumbir al miedo. Acostumbrarse a lo tibio.

Abrazar las contradicciones. Cambiar el punto de vista. Desvanecerse.

Caer. Levantarse.
Ir más allá del intento.

Encontrar el fuego. Sentir el impacto.
Aligerar el peso. Volverse errante. Agua.

Reinventar los pasos.

Acariciar al mundo.

Borré la mierda que había puesto, y puse esta mierda que es peor.

Saben... con el tiempo uno se da cuenta de las cosas
ríe, llora, se emociona, se corroe
y su vida se convierte en una bisagra
con un gran signo de pregunta del otro lado.

Mi cuarto está lleno de banditas elásticas
y no pregunten porqué las tengo
quizás se rompió el corazón de algún poeta cursi
y quiere que lo remiende con una puta bandita de goma.

Te reciben dos perros, más una abuela, más otra abuela
en una casa hecha de gritos
te recibe un momento cúlmine
te recibe un corazón abierto, recibiéndote gritando.

Me exasperan las casas que están hechas de gritos
gritos en la puerta, gritos adentro, gritos en el baño,
los dueños de casa quieren gritos de cenar
la vida se les transforma en bisagras sin sentido.



http://www.fotolog.com/unhippiedelos60 

20 diciembre 2009






La Fête d'Evohé - Segunda edición


Lecturas - Cine - Teatro - Música en Espacio Cultural Superarte (Belgrano 1705 esquina Av. Yrigoyen, Longchamps) el 2/Enero a las 19 hs, a tan sólo $8, dinero que se destinará a los fondos recaudatorios para lograr imprimir ¡Evohé!



19 diciembre 2009

De la escritura rebuscada como proyección de una intelectualidad devaluada.

(Crítica deconstructiva a la nota “Un lazo que bordea, un borde que enlaza” de Pablo Hupert. Revista Campo Grupal Nº 118 – Diciembre de 2009).

A pesar de no ser siempre el más interesante o divertido, el camino más corto entre dos puntos continúa siendo aquel que va directo a su objetivo. Ese mismo tramo que funciona como mera excusa para explayarse con verborrágica altanería al circundar el quid de la cuestión o, por el contrario, para construir puentes de entendimiento, lazos de comprensión propios del conocimiento como esencia educativa y no –con petulancia académica- como piezas crípticas de un rompecabezas lingüístico de elite.

No menos cierto es que un artículo pueda desarrollar un análisis cerrado, sólo para los “ojos” del razonamiento utilizado por ese público selecto al que se encuentra dirigido. Lo cual no implica que dicha pluma deba pretender con mezquina liviandad al desarrollar un texto (sus términos y conceptos) que esos lectores escogidos hubieran venido al mundo exclusivamente con la misión de interpretar tamaño jeroglífico.

Leyendo esta réplica post moderna y emuladora de los manuscritos del Mar Muerto –por su salitroso sabor y dificultosa digestión- el despistado espectador, fuera del “borde” o prisionero “enlazado” a la égida de la imagen (breve homenaje a la nota citada) intuye aquello que complejamente el escribiente bien podría haber relatado con prosa amena; mas no por eso superficial ni simplona. Así, en un intento de acercamiento, de comunión, de ansias por sumar, de conocer.

En ese caso, un pensador que redacta dispuesto a desnudar(se) a través de las palabras y por medio de ellas a provocar, expandir, molestar con provocación de cultura o indignar con perfil conservador, pero sin dejar de compartir y estimular desde la transparencia de ideas. Esto último, el estimado autor de tal masturbatoria dialéctica lo consigue: proposiciones huecas, conceptualizaciones vacuas e intuiciones tuertas, en un intento claro por despistar con hastío hasta el tuétano.

Por el contrario, deduzco, deberían existir unos cuantos individuos que en plan hermenéutico, previamente capacitados, hayan alcanzado un nivel de comprensión para estas “sagradas” escrituras. Al margen de su presentación sectaria, casi exclusiva para egos del mismo talante intelectual.

Quizás la comunicativa armonía, integradora de pluma y pensamiento, de ingenio con estilo, sea una alquimia demasiado ardua para concretar esa impronta indispensable a la hora de propagar el conocimiento con un juicio de honestidad, dentro de la subjetividad predominante de la especie.
O, en palabras de un eficaz y concreto filósofo e historiador como David Hume: “La separación entre el mundo de los eruditos y el de los conversadores parece haber sido el gran defecto de las últimas épocas, y debe haber tenido una muy mala influencia tanto en los libros como en la vida social…”. Algunos, al parecer, no han superado la Modernidad en este aspecto.

Ente abstracto

casi como un diminuto punto
100 granos de arena en todas las playas del mundo
por que con esta precisión ?
no existen procesos reversibles
arder en el infierno pero traer la salvación
hoy escapo cobardemente a la miseria
de quién ?
quién soy yo ? quiénes son los demás ?
pocos muestran el mapa del laberinto
y aún así no sé cómo salir
mis amigos, los artistas y mi pueblo
sobre la balanza de platillos
soy un inmoral condenado a siglos de prisión ?
naufragio a contramano
te dejé subir al bote, era un pacto conveniente
qué será el amor si a cada instante se renueva, y el mundo ya tuvo miles ?


www.fotolog.com/cantaloupeisland

Tomó un Revólver


Miraba el revólver sobre la mesa, apoyada tan revelde sobre una esquina. Podía verse a sí mismo moviendo el brazo para levantarla y llevarsela consigo pero no lo hacía. El hombre de bienes raíces volvería en cualquier momento si sólo había ido a buscar unos papeles al auto. Efectivamente, ya se oían los pasos sobre el suelo de madera de la entrada.
Empezó a temblar con una vertiginosa emoción, nunca había tenido un revólver. Al oír los pasos, miró la salida del sótano por la que entraría el hombre. Miró el revólver que parecía llamarlo. Viendo desde abajo nuevamente la puerta, ésta se abrió y la mano rápidamente tomó el revólver. El revólver se deslizó entre la cintura del pantalón y la cadera del muchacho. Con el señor de bienes raíces no se habló mucho más, el joven quedó en pensarlo y volverse a comunicar.
Así que esa visita no sirvió para nada, salvo adueñarse de un revólver. En esos momentos se iba caminando ignorando la oferta de ser llevado en auto. Miraba el suelo, unos pasos más adelante, pero no lo veía porque pensaba en el revólver. Se imaginaba sacando el revólver para apreciarlo, vio sus manos sosteniendo el arma delante de sus ojos, pero no lo hizo. Así que estaría viendo eso, seguramente, en lugar del suelo.
Parecía que recordaba el revólver con lujo de detalles porque lo estaba recordando en ese mismo momento y tenía plena confianza en ese recuerdo. Entonces movía las manos como si cambiara el revólver de ángulo. Pasó por delante de la puerta de su casa, la de sus padres realmente, y siguió caminando hacía donde estaría el centro urbano. Miraba el mango de madera y el martillo en una esquina.
Ya caminaba entre mucha gente que paseaba por la peatonal queriendo comprar cosas sin que fuera realmente necesario. Seguía observando el arma guiando su vista y memoria con la yema de los dedos. Miraba unos surcos en el cañón del revólver, miraba cada detalle que aparentemente recordaba muy bien. Miró el gatillo que estaba en una posición medio ilógica. Vio por ahí cerca algo borroso y pasó el dedo. Entonces recordó que era el seguro del arma.
Ahí fue que el seguro se corrió y el gatillo volvió a su posición debida, dejando salir una bala que me entró por debajo de las costillas y atravesó mi corazón y mi pulmón derecho. Enseguida dejé de vivir mientras toda la gente del centro se agrupaba a mi alredededor. El joven no entendió que me pasó y palpó la parte baja de su espalda comprobando que el arma siguiera ahí.

Sólo otras cuantas memorias



Estaba(n) lejos mío. En cuánto me dirigía a ella(s), la distancia se ampliaba. Las risas eran ambiguas ¿era la ternura? ¿la inocencia? ¿la burla? ¿la soberbia pecaminosa?
Dentro mío la encontré a ella, perdida en tinieblas. Vestida en tinieblas la abracé, espectados por flameantes hadas de fuego. Donde el espacio nos reunió, el tiempo quiso lo contrario. Y su brumosa mente no me reconoció jamás otra vez.
Rendido, destruído, la luz me visitaba ajena. Doncellas me rondaban y mis débiles brazos no las alcanzaban. El rencor se hizo mi carne; la impotencia, mi esqueleto; los ojos, colmillos. Mi lengua fue un látigo de cuero calloso, insensible. En esquinas ensombrecidas encontré alimento, mi vago sustento. Víctimas de este victimario, víctimas independientes de este victimario. No valían más que la res en el mercado o un almuerzo en un café.
Así perdido, personaje vagabundo como me caractericé, fui sorprendido. Vagos recuerdos guarda mi memoria. De una tormenta de culpa, irrelevante ahora, fui salvado por un ángel. Un ángel de esos que posan junto a Jesus, pero éste con medio cuerpo fuera del marco. Un espíritu salvador tan terrenal. Pero tan lejano, eternamente ajeno. Y, pronto, una historia repetida.
Cual bruma en el viento, hubo que decir adios a los espíritus y las almas. Cuando el sonido del pesado metal dejó de ser metáfora y los cuerpos fueron la realidad. Lo más cercano a almas fueron sinapsis nerviosas. Y en los músculos faciales pude ver pensamientos complejos y profundos. Las palabras faltaron y el mundo se amplio cuando una esbelta figura deliró frente a mí. Pero se consolidó en ella una fantasía caprichosa, un deseo avaro de jugar eternamente con una mujer-niña. Irreal.
Cambiar de aire fue recordar a mis pulmones que había un mundo puro donde dar mis efímeros pasos. Y tal mundo era coherente conmigo. Y yo me había hecho para tal mundo. Y ese mundo fue mi aleph al mundo. Ahí quizás toqué lo que sería una revolución en mi vida.
Ya volver a la quemada tierra natal y reencontrarme con los rostros familiares. Ver la sangre idéntica pero reconocerme como otro. Y entre los rostros, ella. Ella era para mí, lo supe siempre pero nunca lo creí concretable. Yo era para ella pero nunca pareció más que una vago parecer. Y con mis pulmones renovados pude respirar el aire que la rodeaba y sentir el aura que emanaba y acercármele. Fui lo que siempre había querido ser, un sincero amante. Fui un amante sincero pero no me correspondieron.
Tantas memorias sin objeto ya. Tantas memorias que sólo son memorias ya. Y la más fresca sea la que más rápido deseo sepultar y asumir como sólo una memoria. No quiero que ella sea motivo de dolor. Gotta move on. No negaré, no daré la espalda. Asumir y seguir es la tarea.

17 diciembre 2009

Escrito VIII

Bailaremos una Luna.
Me suspenderás en el cielo con un golpe leve en el vientre, y así, regalare abrazos a mansalva, extenderé tres manos, plantare un árbol de licores, sudare melodías largas, aullare por otro encuentro, y también vomitare esos cantos que paralelamente distantes nos crucificaron en un paraíso de muñecas rusas.
¿Crucificaron?

Es un circulo de vicios y no vicioso, en donde retomaremos la escena en que se amalgamaban las lagrimas y otra vez volveré en un vagón lóbrego, en crudos lapsos de tres unidades, fantaseando los porque de tu gloriosa paranoia.
No me alces en tu divinidad; si ahora me encuentro en la noche en un banco disgustando un café casi interfecto, es por falta de creencia; un lánguido soplido del viento en una hoja, un escurrido pasillo de jadeos sobrios, adecuadas situaciones de latidos y encantos.

¡Levanta una torre de naipes sinceros! De a pares es mejor cuando uno es par. Y cuando la torre se declare triunfante y este sutilmente soñada, desabotóname el pelo y regálale trenzas a mi blusa, que quiero afinar bien en el almuerzo con la cuarta dimensión de los Mayas, deleitando un suculento escabeche de faisán.


Sal y whiskey sobre el labio.



……………………………

16 diciembre 2009

Cardo o Ceniza

Y ahora me preguntas que era eso.


Y el tiempo fue
esconderse adentro
de un zapato de gamuza rojo
y escuchar el viento,
besar el rocío,
callarse los ruidos,


                            y escuchar el viento.

Entonces
un gorrión
entonces
tu cuello,

                            centenario de bichos-bolita
                            refugio del aroma
                            lupa de ombligos,



para asomar el ojo,
al menos un poquito,
pero para hacerlo gigante
y convertirlo en humedad,


                            de éstas nubes amarillas,
                            de ésta minúscula pendiente
                            de esta falta de cometas

                            de éste zapato al que todavía no le llegan
                            los soles/las margaritas
                            tu gesto de primer mañana.

Animales muertos

.
Encontrada ahorcada en su propio vestido víctima de la promiscuidad más casual.

Encontrada dormida en un banco de la estación con una lágrima dibujando la gota en su musculosa blanca a la altura de un pezón.

Encontrada caminando por Defensa mientras miraba con ansias casi materiales en sus ojos las piernas de una milonguera.

Encontrada en un inodoro del baño de Plaza Constitución cagando como pocas veces hubo antecedentes en el lugar.

Encontrada deslizando una carta debajo de la puerta de su propia casa.

Encontrada mirando las agujas del reloj de una catedral toda una tarde no pudiendo al fin descifrar la hora.

Encontrada de Retiro a Constitución y de Constitución a Retiro tantas veces como trenes hay en un día sin dormir pero mirando los paisajes muertos por las ventanillas muertas con sus ojos de animal muerto.

Encontrada bajo la sombra del ombú de plaza San Martín cogiendo con el único hombre que la hizo reír hasta doler la panza.

Encontrada bailando sin música y sin zapatos sobre las vías del tren.

Encontrada tomando una cerveza frente a Plaza Francia entre el segundo y tercer escalón de la facultad sin decidirse en cual debería sentarse de forma tal que su presencia no se convierta en una molestia.

Encontrada chupándose los dedos.

Encontrada en la cárcel leyendo Miller.

Encontrada bailando montada en la música de un salón pero desapareciendo cuando apenas un segundo de oscuridad sin entender su público nostálgico por dónde y decidiendo los presentes en común acuerdo que la conclusión única posible era una fuga armoniosa repartida por los oídos de todos.

Encontrada ríendo sola debajo de una campana que ni a golpes de martillo fue capaz de sonar.

Encontrada susurrándole ideas al oído a un loco.

Encontrada bañada en sangre de las venas cortadas en la casa de un hombre.

Encontrada abrazada a una estatua que ya no se recuerda y encontrada todas las mañanas durante todas las horas del sol durmiendo a los pies de piedra, recordados por siempre sus ojos cerrados como nueces llenas de agua.

Los hijos de Saturno

La geografía urbana
tiene sus propios
trabajos de topo,

anticiclones que te arrastran,
como arremolinados celofanes
a sus pies, a sus puertas.

Hunde en el vaso
su dedo magnético de luna,
impide el derramamiento,
hace agua la fiebre de espuma.

Son sus hijos buscando
las libaciones de los heridos,
beber, de sus vejigas de vino.

¡Que roben
de las cavernas
de nuestros pantalones
las plateadas vetas,
nosotros
solo nos encontramos
en nuestros labios morados!

¡Que nos olviden en la amnesia,
los hijos de saturno celebramos
los anillos de hidromiel sobre la mesa!




http://alpanpanyalpoetavino.blogspot.com

14 diciembre 2009

ya mi corazón terrible
ya mi corazón sangrante
ya mi corazón herido
ya mi corazón celeste
ya mi corazón espolvoreado
ya mi corazón mordido
ya mi corazón endurecido

en mi vejez prematura
el corazón se me hace de piedra de sal
se extirpa y vuelve a crecer
porque lo resucita la vida que sigue siguiendo

levantate
otro día comienza y vas a necesitar de esto
me digo mientras me enseño el corazón
que sostengo con la mano
sangrante
chorreando de vida



http://hundomipecho.blogspot.com

Se ha descubierto el Gen de la Burguesía:

La corneta Atonal (digital), 2 de Octubre de 2040. Por Enrique Anchoita
Los Estados Unidos del norte de Norteamérica nos traen una genial noticia. Después de años de capitalismo salvaje y el fin de las ideologías todo parece resuelto. La burguesía es fundamentalmente una enfermedad genética. Gran revuelo se armo en la comunidad científica, prevén entregar tres premios Nóbel a la vez por este acontecimiento.
La universidad de Yale ha descubierto muchas otras cosas recientemente. Los lectores habituales de Nature tuvieron la feliz noticia de enterarse ya en 2038 que la pobreza era hereditaria. Pero hoy encontramos algo mucho más ambicioso un descubrimiento que pondría feliz a Karl Marx. Todo esto lo analizamos en una entrevista con Marvin Thompson.
LCA- ¿Cómo fue saber que las clases en realidad son variaciones genéticas?
MT- Básicamente era un alivio. Muchos científicos y políticos hasta artistas se perseguían pensando que su desinterés por los pobres y débiles era por condiciones de una moral difusa y gris. Hoy sabemos que esto ya no es posible.
LCA-¿Entonces vamos rumbo hacia lo que se pensó como socialismo utópico?
MT- Lamentablemente creo que no será el caso. Lo nuestro podría ser tal vez con suerte la erradicación de la burguesía como tal. Podríamos tener gente más cívica y hasta tal vez más humana. Pero dudo que el sistema llegue a utópico, tal vez una “socialdemocracia” universal. Aunque tendrá sus costos.
LCA- ¿Cuáles serán estos?
MT- Lo peor que podríamos ver sería la desaparición de los bienes de lujo. También la extinción de lo que ustedes sudamericanos llaman “oligarca”, y hasta tal vez el gorila. Aunque no sabemos si ser “facho” es cuestión de burgueses o es parte de un síndrome más amplio. El cual se podría entender ya como una serie de alteraciones varias. Pero estas son parte del efecto pernicioso del “gen burgués”.
LCA- ¿Esto pone fin a las Cs Sociales?
MT- Creo que no. Es hora de unir a las ciencias sociales con la medicina. La sociología con la epidemiología, tal cual lo hubiese querido Comte. La ética debe quedar en manos de una autocracia benévola bien kantiana no queda otra opción. Lo bueno es que al fin dejaremos de lado las políticas y las revoluciones. La estupidez de la juventud de cambiar el mundo era en parte por la acción del “gen burgués”. Hay tres tipos de hombres, los revolucionarios natos “El Che”, los revolucionarios cíclicos “Marx, Lenin, Castro”, y los idealistas burgueses, la gran mayoría. El gen del burgués afecta los aspectos de la identidad, y con ello toda la visión del mundo. Por eso lo niños, no son burgueses en lo absoluto. Pero hay factores que en su vida pueden hacer que sean menos o más burgueses, la educación forma parte del agravamiento de los síntomas. Entre ellos el “pacatismo”, esa forma de raquitismo mental.
LCA- ¿Qué hacer entonces con la humanidad?
MT- No queda otra que seguir investigando quizás se pueda crear una masa de “clases medias” y que se autodenomine “democrática” bajo una constitución legal-sanitaria. Eso es algo a futuro y llevará años poder sacar todo lo malo de la burguesía, como sus activistas universitarios confundidos, sus sindicalistas. Todos ellos están con algún problema del tipo burgués o ya están curados pero no lo saben.
LCA-¿Cuál será el papel de los medios?
MT- Básicamente hacer literatura fantástica y estimular contra la mediocridad que podría llegar a haber luego de andar creando una sociedad completamente uniforme. Aunque no por ello menos infeliz que antes. Lo bueno es que podremos tratar con los grandes problemas de las burguesías, todos sus grandes conflictos serán mirados de otra manera.
LCA-¿Cuál será la manera?
MT-Sabrá usted, todo burgués quiere ser alguien pero esta es una sociedad de masas. No hay espacio para ser un alguien más que en la ficción del yo. Justamente ahí vamos a atacar, sacaremos esa obsesión burguesa por el dinero y por el beneficio. Creceremos más lentamente pero más seguros (todos).
LCA- ¿Hata cuando piensa usted que sobrevivirá la burguesía?
MT-Si se la extermina rápidamente diez años en el mundo desarrollado diez años y en el subdesarrollo veinte.
LCA- ¿A que se debería esta diferencia?
MT- Básicamente al hecho consumado de los burgueses del tercer mundo tienen en sí una resistencia mayor que los otros. Ser burgués en esos lugares es más difícil por lo que también es más resistente este ser.
LCA- ¿Por qué durante años se pensó que era culpa del sistema económico y no de la biología?
MT- Durante años se hizo el intento heroico de evitar la propia extinción del burgués. El burgués una forma sofisticada del homo sapiens que solo se diferencia de su para por ese afán terrible de acumular. Se volvieron más abundantes cuando fue más fácil es decir el capitalismo propino su propagación. La burguesía era tratable mediante medios socialistas pero muy difícilmente erradicable.
LCA-¿Qué piensa hacer ahora?
MT- Primero dejar de ser burgués y después consagrarme a otras labores. La ciencia ya me ha dado todo y es posible que ya haya hecho mi gran cuota. Podemos al fin decirle al mundo que el hombre no es más esclavo del hombre, es decir que sus propios genes ya no lo dominan.
LCA-¿Piensa que la burguesía puede volver?
MT-Siempre existirá la posibilidad de mutación. Pero creo que podremos combatirla al fin. Después de todo es una enfermedad y como tal no se le discute, básicamente se le destruye.
LCA- ¿Piensa que este es el fin de la ciencia?
MT- No sólo el fin de una pequeña parte de la ciencia. Hoy estamos al punto de poder llegar a otras latitudes. Por fin hemos llegado al hombre. Al super-hombre. Sin Dios ni Amo el hombre no es burgués.
El 2040 por fin ha dejado todo lo que parecía imposible. Como en otro tiempo la ignorancia y las cosas repugnantes se asignaban a las razas, hoy se le acreditan a la burguesía. Aquella es responsable en suma de toda esta suerte de calamidades. Por fin hemos dado el paso. La pregunta de este periodista ¿será suficiente? Muchas veces se intentó puede que hoy estemos más cerca. La promesa rousseana cada día más cerca. La última gran revolución ha sido lograda desde un laboratorio sin el uso de ningún fusil.

No más poesía

Decidido. Dejo ya el absurdo hilo de la representación metafórica y lo cambio por el incoherente hilo de la estética narrativa. Aunque yo mismo no sepa explicar qué significa estética, narración, metáfora y representación. No importa, solo exporta. Deja salir al exterior algo que parece verdadero. Verdad-eros como lo hedonista de ser uno mismo, como esa mentira perfecta de la sinceridad. Y para ayudarme a ser completamente yo mismo, me dedicaré a partir de ahora a citar a otros autores.

Para no escribir esa palabra que desvía el camino inicial, es que coloco piedritas, una tras otra a lo largo del laberinto. No miro atrás, no creo que los pájaros coman piedras, solo algún ser producto de mi inconsciencia podría.

En este momento estaría recordando y citando frases de una canción que tiene que ver con el argumento, o que simplemente suena acorde. Puede que sea lineal el acompañamiento también. Una vez citada la canción me voy a calmar. Acá, al mar. Un depósito de almas. Más temprano que tarde, como una quemazón.

Después de la tranquilidad y la canción habría que volver al hilo argumental. Si el nihilismo que conduce mis pasos me lo permite. ¿Cuál era el argumento? Habrá que releer desde el comienzo para averiguarlo.

Ya me decidí. Dejemos la poesía por un rato y escribamos algo narrativo. Se complica, dado que desconozco la diferencia entre la poesía y la narración. No tiene importancia. Empezaría hablando de esta tristeza, de estar a tantos kilómetros y sentir que no hay distancia. Y esos ojos impresos me miran y dicen. Y que mucho más acá…

No me gusta el título. Muy pretencioso. Más todavía incluso que la palabra “pretencioso”. Me pregunto entonces cómo puedo titular este montón de palabras que cuentan un instante en un momento en un día o noche determinados. Aunque dudo si estará bien poner tanto énfasis en un título. Si de cualquier manera no es por eso que me gustará o no esta página. Pero seamos justos, hay que representar el contenido medianamente en el título. Hagamos otra relectura para comprender mejor.

(…)

Renuncio. No es esto lo que esperaba de un discurso narrativo (o no es esto lo que el discurso narrativo esperaba de mí). Y no escribo más.

(No es por cansancio, aburrimiento, o porque no se me ocurra nada. Simplemente que hay un cd con quinientos juegos para pc en mi escritorio, y hace por lo menos tres meses que no lo uso. Además tiene una versión de sonic en 3 d que nunca jugué y me intriga saber de qué se trata.)

13 diciembre 2009

Tiempo

Mala señal:
comienzo a sentir que pierdo el tiempo
que no salgo al sol
que no miro el cielo por la noche
aunque la otra vez soñé que por un segundo
veía el brazo de la Vía Láctea
y a Marte grande como la Luna.
Enseguida, la bruma logró tapar
el paisaje galáctico que inventaba
esmerándome sobremanera,
casi exageradamente diría
en mi pequeña dimensión de la duermevela.

¿Y cuando envejezca?
quiero decir, qué va a pasar
cuando me mire al espejo y vea
ya mi rostro surcado por arrugas
y la piel cuarteada
y el sexo me cueste
y las rodillas me duelan
y lo peor: el lubricante.
¿Me miraré al espejo,
me interesará que mi reflejo sea
el de una anciana
el de la muerte llegando a destino?

Esta noche escribo
sin ningún vicio cerca,
y eso no me satisface.

Iría a servirme un capuchino, pero no hay
fumaría un cigarrillo, pero creo que ya lo dejé
comería un chocolate, pero habría que ir a comprar
¿besarlo? No está en casa.

Tal vez me vaya a dormir,
pero esta noche no tengo ganas
de admirar la inmensidad del cielo.



http://vaciocosmico.blogspot.com/

Peripecias de un periplo plumezco.

De repente una pluma se desprende de un ave que quién sabe con qué fin emprendía su rutinario (o no) vuelo y comienza a planear discretamente delante de mis ojos. Entonces, pienso.


No creo bajo ningún punto de vista que esa pluma nos esté advirtiendo nada acerca de su soledad, ni mucho menos. Descreo absolutamente de cualquier teoría simplista que nos diga que esta pluma esté padeciendo del destierro, del exilio involuntario, o penando el desarraigo. Ridículos aquellos, incluso, que se atrevan a insinuar la muerte de aquella.


Lo que yo veo cuando veo esa pluma que se eleva, desciende y vuelve a emprender vuelo, es, hablando a grandes rasgos, un manifiesto de libertad. Es pluma ya no es mas una entre tantas otras plumas, esa pluma ahora es lo que siempre quiso ser. Es pluma y es libre. Esa pluma, pequeña pluma, insignificantemente pluma, acaba de nacer.


Entonces vuela. Vuela y consuma su acto de felicidad. Vuela y se enrieda con la apacible brisa, entre ellas confrontan, se cruzan, se adoran, se odian, se hacen el amor para luego volver a separarse y perderse en el anonimato que otrora los unió.


Pero el viaje se acerca a su fin. Consciente, quizás, de tal próximo desenlace, la pluma no acarrea lamento alguno. Si pudiésemos descubrir en ella un rostro, seguramente tendríamos delante nuestro una sonrisa de alivio, una sonrisa de fin de semana, una sonrisa completa. Nada ni nadie, ni escobas ni suelas, podrá arrebatarle todo lo que supo conseguir, vivir y disfrutar.


Finalmente, cierra sus ojos, ojos de pluma y balanceándose de un lado a otro, se apoya suavemente contra el piso, y ve cómo lentamente los últimos recuerdos de su reciente epopeya se tornan borrosos, hasta desaparecer por completo, en un instante eterno.


mosquitero.wordpress.com

12 diciembre 2009

del 5 al 26 de diciembre
en El Refugio (Alsina y Olleros, Burzaco)

Muestra colectiva - pintura y fotografía

La medida de todas las cosas

Cada bala disparada ha sido y será justificada, amortizada, por la dialéctica de la Historia, incluso con sus revisionismos cíclicos y sus alternancias ideológicas. Analizada, diseccionada por la ciencia, la derrota junto a su alter ego -el triunfo- continuará su recorrido de memorias incombustibles, culposas. No habrá banderas para izar. No sólo aquellas de excelsas gasas con su opulento esplendor, no; tampoco esas roídas telas, harapientos trapos sucios, casi hediondos de desafíos como afrentas de utopías brevemente estandarizadas. Circense desempeño del hábito mal habido, la memoria seguirá el inaudito curso al que nuestra naturaleza le ha marcado ritmo y compás. Más allá el reguero de vacíos recuerdos, más acá la revuelta institucionalizada, carente de sinceras carencias. Se sabe (o se intuye) que los dóciles no apelan a la rebelión intrínseca, la esencia muere antes de dar el grito de disconformidad. En el recoveco, en los pliegues dormidos de lo latente, el susurro de los vencidos se expande en la autorreferencia del propio entorno, inhalando y, en demasía, exhalando profundos suspiros de esperanza. Decomisados, pistoteados, usurpados, pero -aún- soñando su propio sueño.


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11 diciembre 2009

II

mis mujeres fueron simpáticas en su día
con tal precoz imaginario y otras cosas/
precoces todas las cosas entonces/
y dieron ojitos o sol a estos ojos/ se dejaron
retratar a gesto y palabra/ y a olores/
dieron qué volar/
gracias

por esto/ por la cultura si la cultura es lo que
nos queda después de olvidarnos de todo/
por ser una figurita de luna
o de labio/ tan dulce como
de mentira/ un pasar de caricia/
casi piel/ casi pliegues/ casi tocar/
un vientito/ nomás/
gracias

por brillar así/ dar qué nacer esta noche/
esta muerte reposada de silencios/
reposada aquí/
en nombre de mi silencio gracias/
por darme de parir estos muertitos
que ya duermen/ que hacían falta

Megalomanía - Black Sabbath



Me escondo en las sombras de la vergüenza
Las silenciosas sinfonías estaban jugando sus juegos
Mi cuerpo hizo eco a los sueños de mi alma
Inicio algo que no pude controlar

¿A dónde puedo huir ahora? La tienen conmigo
Un Dios no compadeciente es locura, sí
¿Por qué no sólo te sales de mi vida? Sí
¿Por qué no sólo te sales de mi vida ahora?
¿Por qué no me dejan todos en paz ahora?
¿Por qué no me dejan todos en paz? Sí

Obsesionado con fantasías, poseído con mis esquemas
Mezclé realidad con sueños de pseudo-dios
El fantasma de la violencia fue algo que había visto
Vendí mi alma para ser el humano obsceno

¿Como pudo este veneno ser el sueño de mi alma?
¿Cómo mis fantasías tomaron completo control? Sí
¿Por qué no sólo te sales de mi vida? Sí
¿Por qué no sólo te sales de mi vida ahora?
¿Por qué no me dejan todos en paz ahora?
¿Por qué no me dejan todos en paz? Sí

Siento que algo me ha llevado no sé a dónde
Es como un viaje en una mente aparte
El fantasma del mañana de mi sueño favorito
Me dice que lo deje todo atrás
Sentirlo escabullirse, escabullirse en el mañana
Tener que alcanzar la felicidad, no querer más tristeza

Cómo mentí, me fui a esconder
Cómo intente alejarme de ti ahora
¿Tengo razón si peleo?
Que podría tan sólo alejarme de ti ahora
¡Pícame!

Bueno, siento que algo me da la oportunidad de volver
Me está dando la oportunidad de salvar mi alma
Derrotar al semidiós, me estoy desvaneciendo
Estoy yendo para atrás, pero estoy bajo control
Lo siento escabullirse, escabullirse en el mañana
Volviendo a la cordura, providencia de la tristeza

¿Fue sabio disfrazar...?
...Cómo intente alejarme de ti ahora
¿Hay una forma en que pueda pagar?
¿O es verdad que me tengo que quedar contigo ahora?

Cómo mentí, me fui a esconder
Cómo intente alejarme de ti ahora
¿Tengo razón si peleo?
Que podría tan sólo alejarme de ti ahora
¡Chúpame!

De verdad estoy cavando esquizofrenia lo mejor de la tierra
Me he agarrado de mi alma en los fuegos del infierno
La paz de la mente me esquivó, pero ahora es todo mío
Simplemente intento, pero él quiere que falle
Que lo sienta escabullirse, escabullirse en el mañana
Ahora he encontrado mi felicidad, providencia de la tristeza

No más mentiras, ya me doy cuenta
Desprecio como te veneré, sí
Ahora soy libre ¿No lo puedes ver?
Y ahora en su lugar no seré guiado por ti ahora
¡Libre!



Fabio Marotta -  
Piano
Gustavo Ottaviani - Bateria
Martin Varela -  
Bajo
Daniel Diaz - 
Guitarra












Viernes 11 de Diciembre 23:00hs
Teatro El Refugio
Maipu 540 - Banfield