19 noviembre 2009

El beso desierto

.
.
Llega te a mi nube
cuando tu prefieras
a mis fantasía
y a mis arboledas.

Llega te despacio
sin aviso previo
como una sonrisa,
sin ningún misterio.

Abre interrogantes,
no le tengas miedo,
sientate a la sombra
de un viejo recuerdo.

Sube las estrellas,
y opaca la tarde,
con tu pelo negro,
con tu voz al aire,

como cuando sueño
o cuando te extraño
tenue y convincente
como en el pasado.

Llega te a mi nube
cuando se te ocurra
pues mis manos lloran
por tu piel desnuda.

Llega te despacio
sin decirme cuando
pero !ven,por Dios!
no lo pienses tanto.

Abre la presencia
de lo tuyo y mio
y deja por dentro
se escurra este río.

Quita la pavura
del atuendo tieso
pues querrás debajo
como fuimos serlo.

Rasga me el silencio
cuando te sostenga
con la voz confesa
de que ya nos llega.

Y en la tibia nube
del esparcimiento
-cuando se te ocurra
venir a mi encuentro-

veremos partir
este frío invierno
de la piel callada
y el beso desierto.

2 comentarios:

Facu dijo...

Me ha gustado. Es complicado escribir manteniendo el esquema de rima, está bien logrado.

Sofi.a dijo...

Me encantó..