01 noviembre 2009

¿Por qué hacer literatura?

“Para dar sensación de vida, para sentir los objetos,
para percibir que la piedra es piedra,
existe eso que se llama arte”
Victor Shklovski, “el arte como artificio”


Seguramente aquellos que lleguen a leer esto son asiduos escritores, y aún más así lectores, escuchas, espectadores. Es interesante entonces, creo, pensar aquel punto originario dónde el arte es, no sólo para un individuo particular, sino para un grupo de gente, para una sociedad, de suma importancia en su vida. Podríamos esbozar mil teorías del porqué del arte, muchas de ellas históricas; el arte como ejemplificación, educación y domesticación del hombre, el arte como evasión de la realidad, el arte como espacio crítico de la sociedad, el arte como medio de expresión. ¿De expresar qué? No podemos creer, escritores, artistas, que decimos algo nuevo. No debemos tampoco, someternos a esa búsqueda vana de algo nuevo que decir, de un discurso original, de un mensaje revolucionario. En la totalidad del mundo habita el ser y el todo está expreso en el mundo. Si se puede pensar es porque existe, aunque sea en un plano imaginario. La búsqueda del artista no debe ser una búsqueda de qué decir, debe ser una búsqueda de cómo expresar al ser. Así como Heidegger define el arte como el lenguaje que expresa al ser de la forma más pura (en carta sobre el Humanismo), así debe proponerse el artista a sí mismo a la hora de crear, como un espejo que refleja al mundo desde un nuevo espejo del caleidoscopio, desde la óptica del individuo que devuelve al mundo la imagen que el escoge reflejar. La verdadera búsqueda del artista es la de un nuevo lenguaje que exprese al mundo, no como lenguaje totalizante, sino como una nueva arista que se suma a la figura en expansión del mundo.
Pero esto se llama “¿por qué hacer literatura?”; y tiene una explicación. Todas las artes, cada obra artística propone un nuevo lenguaje de decodificación del mundo, del ser. Pero la literatura es el arte que por excelencia trabaja ya con un lenguaje, el lenguaje básico de los seres humanos para comunicarse, la palabra. La dificultad y a la vez la grandeza de la literatura es tener que trabajar un lenguaje de lenguaje, caminando por el filo del peligro de la semiología y la lingüística, desafiando los límites de la gramática y la sintaxis. La literatura, el literato, tiene el arduo trabajo de la polisemia, de la ambigüedad de las palabras, y eso lo hace un lenguaje elaborado por encima del habla común, de la palabra práctica. Hacer arte, hacer literatura es entrar al “claro del ser” heideggeriano, es entrar en contacto con lo más profundo, superando la barrera de los entes. Cuando en un texto literario aparece una escena, un dialogo, un pasaje cotidiano, no vemos ahí la praxis, ni la verosimilitud, sino que convertimos en eso cotidiano en algo más originario y profundo; abriendo el imaginario a una gama de posibilidades del ser abstractas pero mucho más íntimamente relacionada con la interioridad humana. El discurso literario, el discurso artístico, no se propone como superior al discurso filosófico, al discurso científico. Se burla de sus pretensiones de totalizar el conocimiento y lleva al hombre a estadios del ser que ningún conocimiento racional y sistemático puede llevar.
Para expresar el mundo mediante nuestro propio espejo, para hacer de lo éfimero del humano algo incontingente, para vivir en una relación con el ser que exceda a lo éntico, para eso, por eso, hacemos literatura.Justificar a ambos lados

4 comentarios:

Angus dijo...

Escribir para vivir... nada más. Respirar, sacar la nariz fuera del agua y respirar. Cuando se juntan las letras la filosofía acaba y nace algo sin forma que no sabes a donde te va a llevar, tal vez a preguntarte ¿ por qué hacer literatura?.

Alan Saravia dijo...

No estoy de acuerdo con esto que dijo el autor: "No podemos creer, escritores, artistas, que decimos algo nuevo. No debemos tampoco, someternos a esa búsqueda vana de algo nuevo que decir, de un discurso original, de un mensaje revolucionario. En la totalidad del mundo habita el ser y el todo está expreso en el mundo. Si se puede pensar es porque existe, aunque sea en un plano imaginario. La búsqueda del artista no debe ser una búsqueda de qué decir, debe ser una búsqueda de cómo expresar al ser."

Me parece que todavía hay muchas cosas por decir, y dentro de cada siglo han habido pensadores que han demostrado que sí en cada tiempo hay cuestiones que plantear e ideas nuevas a decir. Tal vez, pensar que no hay nada nuevo que decir venga acompañado de alguna inmadurez de este siglo, del cual solamente han transcurrido nueve años. Creo, es mi opinión nomás, que si no hay nada nuevo que decir es por falta de ideas. Pero aquello no tiene nada que ver con que todo esté agotado. Todavía quedan cosas por decir, pensamientos que plantear. Coincido con la idea de "Expresar al ser", pero en caso de que no haya nada qué decir ¿De qué nos va a servir expresar al ser? Expresándolo de miles de formas, entonces si ya todo ya está hecho, entonces no tiene sentido hacerlo. A la hora de crear, es cierto que uno debe tener conciencia de lo ya creado antes. Así uno va a poder innovar en la creación. Creo que hay muchas cosas por crear y por pensar. El todo no coincido con vos que ya esté expreso en el mundo.

Anónimo dijo...

Alán: antes que nada perdón por la demora para contestar, y gracias por tomarte el tiempo de leer y analizar el texto.
Tal vez cuando escribí este bosquejo de ensayo quedaron cosas mal expresadas, a lo que apunto es a darse cuenta que las ideas no surgen espontáneamente y de la nada, hay algo del mundo que te motiva a escribir, a expresar eso que está del mundo desde otra arista, y en eso coincido con vos que es algo completamente creativo... pero crear no sé si es sínonimo de inventar, de hecho no creo que existan los "inventos" sino reformulaciones de lo existente, desde otro punto que capaz nadie haya visto antes... es verdad, a lo largo de cada siglo existieron personas que se dedicaron a repensar y replantear ideas, pero creo que siempre fue a partir de las experiencias del mundo, después de todo, ya sea en la antigua Grecia o en el Siglo XXI los que piensan y reformulan ideas son personas, y tienen cosas en común. seguramente no fui del todo claro al escribir, pero que las cosas esten expresadas en el mundo no quiere decir que no se piensen o se creen. Es más, lo que intento proponer es mucho más cercano a lo que decís, si está todo en el mundo, debemos recrearlo y repensarlo para que ese mundo nos sea propio, no adaptarnos a lo ya pensado, sino repensarlo para nuestra propia subjetividad...el "to be or no to be" de Shakespeare está infinitamente relacionado con el existencialismo sartreano, la idea que se piensa es la misma, pero reformulada para cada época, y es a eso a lo que apunto cuando digo que no creamos algo nuevo. el "algo" existe, lo que creamos es una visión acorde a nuestras necesidades, es por eso que las filosofías caducan, pero las ideas no.
Te agradezco que hayas comentado, tus inquietudes y diferencias con el texto me dan herramientas para seguir trabajándolo.

Nicolás

Nico dijo...

¿Por qué arreglar una cañería?
Se pregunta el plomero mientras el agua sale del caño y lo empapa.
La respuesta es simple, es su trabajo y sin él no podríamos ir al baño.
En mi opinión, la literatura se escribe para ser leída.
Porque sino existieran escritores no podríamos leer, y entonces la vida sería un garrón. En los colectivos la gente estaría mirando por la ventana, las esperas en el dentista serían eternas, las ratas de bibliotecas tendrían que salir al aire libre y ser felices, los arrogantes eruditos serían simples carpinteros o se dedicarían al deporte, los poetas suicidas serían granjeros y todos nosotros no nos conoceríamos.
No tendríamos modo de conquistar mujeres más que la música, (y además cantando "pe pe pepepe pe" o "tutú tutú" porque no existirían las letras de canciones) y tampoco existirían los multimillonarios vendedores de Best Sellers, o los periodistas mentirosos, o los guionistas de hoolywood.
Sino existiera la escritura tampoco existiría el messenger y entonces los niños tendrían que salir al sol y estar en contacto con la naturaleza.
¡Demos gracias a Dios que existe este arte! ¡El arte de escribir miles de letras!