10 junio 2009

Incapacidades

La indivisible inercia de la ineptitud
que insondable incita a instalarnos
en la invitación inhumana de la indiferencia
mientras indistintamente inhalamos nuestros instintos
sin innobles inquisiciones,

incoherencias insanas,
inmersos en intenciones inexpresivas,
cuando innecesario interrogarnos,
inútil integrar inconexos interiores
iniciando la intensiva instancia
de intentos inútiles



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1 comentario:

Lena dijo...

¡Pintó un girondino!
Que no se entere Robespierre (uy que chiste malo)