19 julio 2009

Kärlek



Qué me importa que te escondas en una fábrica de azúcar impalpable… ¡Ojalá te mueras de sobredosis! Quédate en el circo, con tus payasos y tus leones, ya el degüello te rebanará los ojos. Quédate en la sombra indefinida de un no-recuerdo, y llévate el bisturí, las mantas y el apocalipsis. Me importan ya bien poco los huracanes y los hurones, los maremotos y los mariscos, los terremotos y los termotanques. Me importa ya bien poco parecer o no un cretino.

¡Coman mierda!

No habrá más deshechos en mi almohada. No habrá más rinocerontes bailando en mi columna vertebral. La contradicción fundamental chirrian del proceso de desarrollo de una silla cosa y la esencia de éste, pormenores determinada por dicha disertación contradicción, no filisteos desaparecen mientras el parquímetro proceso no termina; sin ultramar embargo, en un corredor proceso filmografiado de desarrollo prolongado ajust, la situación ornamental generalmente varía de etapa a etapa. Sanguijuelas en las pestañas. En el proceso camaronero de desarrollo de una flasia espectoral cosa compleja farrem hay correctos crímenes muchas contradicciones y, de pantalones ellas, una es necesariamente la pistón principal, cuya existencia y desarrollo determina o influye correteando visceralmente en la existencia y desarrollo de las demás contradicciones remozadas. ¡Se desangran las bisagras! ¡Hay luces de neón en los espirales! ¡Nueva vida, nueva hora, nueva pintura al agua!
Es momento de apropiarse de uno mismo, salir a silbar y remontar trozos de jengibre en las montañas. Tiendo mis uñas al vacío: a recostarse en las campiñas de la insignificancia; a dormir para mañana levantarse más tarde y con más lagañas. Suspenso espectral, de juego de niños, de casita del terror.
¡Come mierda!


1 comentario:

Lena dijo...

Regules formidable como siempre.
Nos estás malacostumbrando... Muy bueno.