13 octubre 2009

Alegría

El vidrio público suficiente del trance expresionista de ellos que aquella noche fueron rostros sin máscaras desnudos ante la vida y ante el cielo electrificado de su propia energía y la música las letras y el drama el motor impulsor de aquel amalgama de locura aquel desenfreno de almas desenfrenadas en sí mismas que se dieron entonces el lujo de estallar estallar estallar en gotitas estallar hacia fuera hacia todos hacia nosotros mismos y entre las mesas el viento insensible de luces y risas y fiesta endulzaba aún más el vino acariciaba las copas las mecía sobre las bocas y los labios ah los labios siempre obscuros y los ojos cada vez menos fijos en nada más atentos a todo y tantas palabras se escuchaban y tanta música eran las risas que qué cómodo se sentía todo y no se necesitaba pensar no se necesitaba porque el ritmo del aire lo hacía todo nos balanceaba sobre sus hamacas y nosotros solo gritábamos hacia delante y hacia atrás también gritábamos, no queríamos parar.
.......El vidrio público suficiente el único y el resto éramos actores el resto éramos la pintura y la música y la rima la risa el golpe la caricia escondida la sonrisa deprimida la lágrima derramada ante lo maravilloso el baile frente al espejo la ceguera de cara al reflector la palabra que no se vio el insulto que no fue los besos que circularon y los que no las miradas que se encontraban las miradas que se buscaban las conversaciones absurdas las personas absurdas el escenario obscuro el micrófono tan despreciado los cables enredados la cabeza que se apoyó la mano naufragando en el pelo que resbala hasta la punta de la nariz las copas que se vacían la música el escenario iluminado la primera mujer el primer hombre los primeros y después el mar y las olas el arrastre de las mesas hasta el fondo del océano el caos las risas la prisa todos desnudos el último vino, el caos.
.......El vidrio público suficiente y qué más íbamos a esperar si no podíamos evitar fundirnos todos y ser uno no pudimos evitar ser todos a la vez y a la vez ser todo qué más íbamos a esperar si estábamos todos atrapados por la marea ennegrecida éramos todos una gota de viento haciendo círculos entre las mesas éramos el inminente siempre inminente huracán todos el baile los pasos que nunca fueron ensayados y fueron magia fueron la armonía del cosmos deliberada en las voces y en los cuerpos y en la música en los primeros y únicos abrazos en los contactos en la alegría del vernos del sentirnos templados hechos únicamente para estar en aquel lugar justo en ese momento que lo era todo era el acontecimiento y nadie se preocupó en pensar que tuvo principio ni que pudiera alguna vez terminar si nacimos para eso nacimos para el pasto de madrugada y el rocío las sábanas húmedas el frío y el calor de nosotros mismos nacimos para el abrazo la risa y el ritmo si fuimos siempre un grito que no tiene ni busca sentido y eso nos provoca y eso somos y para eso y nada más estamos para ser una rabieta para ser un ritmo desquiciado para ser un idioma inventado para ser un salto una risa y un estallido para ser el reflejo casi vivo en un vidrio para ser el caos armonizado para ser un grito que es silencio y ruido para ser la palabra absurda que saluda: ¡Evohé! ¡Evohé!

2 comentarios:

Lena dijo...

Hoy, semana después del acontecer, sigo mirando las fotos sorprendiéndome de la belleza de esa noche.
Y tanta enumeración de cosas me suscita algo bastante desubicado, pero debo decirlo:

el que se hace milanesa
el que se COME la milanesa.

Nico dijo...

muy bueno! y el policía miraba como pensando "eso es un delito o no? bueno.. los voy a ignorar a ver si se van solos, ya se van a ir.. ¿es un delito?"