03 junio 2011

subjetiva

Me dijo

sos lo más hermoso que tengo.
pensé
cómo puedo ser lo más hermoso de alguien.

la duda no siempre es bienvenida,
pero viene igual.
no prohibimos el que venga,
no la recibimos bien.

Me dijo
sos lo más hermoso que tengo.
pensé
cómo esto puede ser real.

insisto, la realidad es subjetiva,
la duda,
la belleza,
el arte,
la música,
mi vida y la tuya,
todo eso también.



Bondad y belleza

Las solitarias palabras se atropellan, se pierden,
en el misterio de otros sitios, de otras dimensiones.
Es ahí donde preparo este caldo siniestro y,
frente a tus ojos confundidos, te pregunto si seguiste
el camino de este llanto absurdo. Perdón,

mi cabeza muerde la locura. Las palabras
se mezclan, se enredan y se arrastran entre colores
sin definición, a simple vista parecen feos y asustados, 
y en la insistencia del trance, encuentran
bondad y belleza,

Mi cuerpo paciente, dice a las palabras:
no inventen el miedo del futuro que avasalla,
confíen que bajo su aspecto fiero se incuba,
una sensibilidad desmedida.

Pero mi cabeza no puede. De golpe va
como caballo loco, corriendo tras la tropilla
alcanzando el amor, apartando el temor
a la muerte, a la nada.

30 mayo 2011

Marcha Mundial de la Marihuana

Sábado. Me levanto temprano… bueno, no es temprano, son las doce, pleno medio día, pero es temprano si tenemos en cuenta que me acosté a altas horas de la madrugada, por lo cual, me despierto al menos “prematuro”.
Vivo en una habitación de chapa, en una terraza de un PH antiguo en Parque Chacabuco, así que figúrese usted, lector, el calor que hace  a las doce si el sol pegó toda la mañana, como hoy. Escucho el despertador en una nebulosa alcohólica, resaca de una botella de tequila que estuvimos “catando” con unos amigos en la noche del viernes. Tengo que llamar a Caba, un amigo con el que quedamos en ir a la Marcha Mundial de la Marihuana, pero no tengo crédito en el celular y tengo que salir a conseguirlo. Mientras camino por la calle Asamblea en busca de un kiosco (todavía un poco barrilete) pienso que el hermoso sol que está brillando parece presagiar un buen día, un buen día para la marcha.
Ya bañado, ya encafeinado y con dos porros de buen cogollo armados en mi estuche de gafas me dispongo a emprender la caminata hacía el encuentro con Caba y Selva (su novia) de muy buen humor. Para sumar a mi buen humor llego a la casa de Selvi, casa que no conozco, y me encuentro con lo que yo llamo “un grato momento”: desde que entro siento un riquísimo olor en toda la casa, esos olores que no vienen en sahumerios ni en aerosoles, sino que son la suma de aromas que hacen a la onda del lugar y esta es muy buena, los ambientes están adornados con cuadros pintados por la mamá que es artista plástica, me reciben con mates y facturas, en fin, disfruto mucho de ese momento (que habrán sido unos quince minutos). Probablemente gracias a ese estado de ánimo es que se me ocurre escribir este artículo, me dieron ganas de hacer.
En el subte, yendo a la marcha, reina una incomodidad total, casi puedo sentir las ganas insoportables de todos los que vamos ahí de llegar a destino para salir de ese vagón nocivo. El traqueteo torpe, maquinario y ruidoso está lo mas alejado posible de la armonía y la tranquilidad, paradójicamente, en el medio de ese escándalo, la gente se mantiene en un silencio de iglesia, una completa falta de interacción, cada cabeza es un mundo y a nadie le interesa saber que pasa en el mundo de al lado. “Esa es la vida que se nos propone”, esa frase también la habíamos dicho la noche anterior con unos amigos en la fiesta a la que fuimos, había un tipo muy muy borracho que no paraba de molestar a todos con sus balbuceos de ebrio perdido y sus bailecitos al borde de la caída constante, se había pasado y estaba demasiado goma, al borde de causar problemas (en casi todas las fiesta hay uno de esos), con mi amigos, además de reírnos, comentábamos que, dentro de los marcos de la ley, ese es el estado mas elevado al que se puede llegar: a ser un boludo insoportable a punto de recibir una paliza, eso es lo más “high” que se te está permitido llegar, habiendo cosas como hongos y lsd que te abrirían “las puertas”. Una vez mas la ley muestra estar errada, una mas y van… “Ese es la vida que se nos propone”.
Ya salimos del subte, ya estamos en Plaza de Mayo. Este es otro ambiente completamente distinto, de hecho es el polo opuesto de lo que pasaba dentro del subte, bajo la calidez del sol se puede percibir una “sensación de libertad” como dijo Caba, esa libertad es producto de la seguridad que nos da estar en un grupo tan grande de gente unidos por algo en común, en este caso, la maría. Sabemos que estando ahí podemos prender uno tranqui y curtir la onda que queramos sin que nos molesten. Mucha comunidad y mucha empatía, gente receptiva por todos lados, listas para responder a un chiste o un gesto, todo el mundo ofrece buenas intenciones, en forma de pan relleno, de sanguches de mila, de revistas Hecho en Buenos. Mientras tanto yo comparto unos mates con porrito de llegada con Selva y Caba, los tres somos buenos en mirar a nuestro alrededor, así que eso hacemos y la pasamos bien.
De un momento a otro, y cuando parecía que todos habíamos decidido quedarnos en la plaza para siempre, la masa comienza a moverse, y el panorama se transforma abruptamente. Ahora estamos todos marchando con ánimos renovados,  hay música con tambores, redoblantes, bombos y demás percusiones, hay baile y ritmo en todos lados, risas sin razones y con razones, yo estoy quince minutos para mandar un mensaje de texto de pocas palabras. En mi cuaderno encuentro una anotación al margen que es de ese momento que dice “bienaventurados”. Hay un pibe de tez negra cantando al ritmo de los tambores de la forma que solo los negros saben hacerlo, dejando el alma, mejor dicho usando el alma, parece que la tierra cantara a través del cuerpo del pibe, parece una danza de algún pueblo africano para pedir al cielo que llueva. No entiendo bien que dice pero se llega a entender algo como “oh! marihuana sentimiento”.
Finalmente llegamos al congreso, algunos se deciden a sentarse en el piso y hacer comunas pequeñas y grandes, otros se acercan al escenario montado a escuchar a los oradores. Yo me encuentro con muchos amigos, y me divierto hablando con ellos. En un momento parece que todo el mundo habla de las causas por las que estamos ahí, parece que llego el momento de contarnos lo que pensamos para cumplir y empezar la retirada lentamente. Se habla de la importancia del autocultivo, de no dar de comer al narcotráfico, de la criminalización de muchos buenos pibes por fumar un fasito, del reconocimiento a usuarios medicinales, de lo inocente que es el habito del cannabis comparado con el mundo agresivo en el que vivimos, de la hipocresía, de lo botón e ignorante que es Claudio Izaguirre, de que todos deberíamos ser libres de optar y que no nos van a obligar a elegir entre A y B, queremos C.
La marcha dio sus frutos: la gente demostró que cada cual tiene un trip en el bocho, pero que nos podemos poner de acuerdo y que queremos ponernos de acuerdo, nosotros somos la generación del cambio, nos queremos entre nosotros, nos cuidamos y ayudamos a tu abuela a cruzar la calle, ni la pluma ni la espada, el corazón. Y ni se le ocurra a nadie tomarnos por giles por que van a quedar mal parados. Adáptese o váyase.
En el subte de vuelta tengo la sonrisa marcada en la cara, estoy conforme. Y estoy en mambo zombi-cuelgue mirando a la nada, atardecer de un día de fumata. En eso, me concentro en lo que estoy viendo por que una chica en la que tengo posados los ojos esta tratando de averiguar si la miro a ella o si estoy en Saturno, y se rie cuando se da cuenta que estaba en Saturno pero ella me trajo a la Tierra, yo le devuelvo la risa. Después cada uno se va a sus pensamientos, pero cada tanto nos miramos como para hacernos compañía. Parece que la gente del subte esta despertando… Esa es la vida que queremos.              

Un poco llegaron las noticias, pero sólo un poco.
Un pueblo que reclama la tierra que le pertenece, pero que impunemente le robaron. Un pueblo que intentan matarlo y callarlo. Un pueblo que habla no sólo por ellos, sino por muchos que sufren la misma suerte.

Nos hicieron colonia, y desde entonces nos meten el cuentito del civilizado y el bárbaro, el salvaje.
Ahora nos cuentan que no somos más colonia, que le pateamos el culo a los imperios. Pero... ¿Los hechos? Economía agroexportadora, explotación sojera a ultranza, megaminería a cielo abierto, empresas multinacionales, capitales extranjeros, dependencia...

El mercado manda, es el nuevo Señor de la Postmodernidad. Y te ordena que te vayas de tu casa, porque un X compró el terreno que ahora resulta que no era tuyo. ¿Qué estabas haciendo ahí?

Pará... estamos en Argentina, ¿no?
El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, entre otros. sancionan la Ley Nº 26.160 (noviembre 2006):

"ARTICULO 1º — Declárase la emergencia en materia de posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas originarias del país, cuya personería jurídica haya sido inscripta en el Registro Nacional de Comunidades Indígenas u organismo provincial competente o aquellas preexistentes, por el término de 4 (CUATRO) años.
ARTICULO 2º — Suspéndase por el plazo de la emergencia declarada, la ejecución de sentencias, actos procesales o administrativos, cuyo objeto sea el desalojo o desocupación de las tierras contempladas en el artículo 1º."
En 2009 se da una prórroga hasta 2013 a esta ley. ¿Prórroga? ¿Límite? Cuidado con las trabas...

Qom acampando en Avenida de Mayo y 9 de Julio... ¿No te dice nada? Creeme, no es que les gusta poner carpas en "la gran guarida" y dormir a la luz de las pantallas de leds, escuchando el canto de los bondis y las puteadas de algunos tacheros. Les sobran las razones para estar ahí:


Por favor, no les demos más la espalda a nuestros Pueblos Originarios. Son nuestros padres. No somos Europa, no estaba desierto ese "gran desierto" que arrasaron los títeres de Roca, y ahora NO ESTÁN DESIERTOS LOS TERRENOS QUE UNOS POCOS DESTINAN A PLANTACIONES DE SOJA, UNIVERSIDADES, PISTAS DE ATERRIZAJE, CONTRABANDO, PROSTITUCIÓN, Y LO QUE SE LES ANTOJE.

Hace unos días, el 6 de mayo, cayó gendarmería con una orden del Gobierno Nacional de desalojar la plazoleta donde estaban acampando. http://qoomih-qom.blogspot.com/2011/05/la-lucha-continua.html

Y el 9 de mayo, en una cita que estaba acordad entre "Qomleck Félix Díaz, el Ministro del Interior de la Nación, Florencio Randazzo, el Ministro de Gobierno, Justicia y Trabajo de Formosa, Jorge González y representantes de organismos de Derechos Humanos", pudieron firmar un acuerdo que, esperemos, conduzca a un real avance para los Derechos Humanos, y protejan realmente a TODOS LOS HUMANOS. http://qoomih-qom.blogspot.com/2011/05/carta-acuerdo-del-9-de-mayo-de-2011.html

Por último dejo una nota muy interesante escrita por Darío Aranda, que me ayudó mucho a abrir los ojos y ver que, como concluye la nota, "Para los pueblos originarios no hubo un “nunca más”.

Fuimos colonia, y aunque sea tabú decirlo, seguimos siéndolo. Y mientras la política de mercado esté al mando, y quien tenga poder (Léase dinero) pueda comprar la vida de quien se le cante, estamos bastante jugaditos.

¿Soluciones? Las hay. Y si no las encontramos, LAS CREAMOS TODOS JUNTOS.

28 mayo 2011

Transitividad

A ver si queda claro. Yo abandono, vos abandonarías, ella abandonaba, nosotros hubimos abandonado, ustedes hayan abandonado, ellas han abandonado (a alguien). Sí, transitividad pura. Sí, un argumento afectado. Sí, un agente. Pero ¿qué hacemos con la voz media? Es que uno puede abandonarse a sí mismo, y ahí está toda la diferencia. ¿Entendiste? Entender no quiere decir que te roce. Eso lo sabemos todos. Todos lo vemos, ¿eh? Está ahí, adelante, no necesitás ni siquiera subirte al taburete y limpiar la escarcha que opaca el vidrio para mirar por la ventanita. El contacto recatado de los indicativos es epistémico, no interpersonal. Entonces es posible andar entendiendo por el mundo sin riesgo, sin consecuencias. Suspiremos aliviados, por fin nos aseguramos de estar a salvo de cualquier ridículo. No es lo mismo llevar puesto un sinsentido que denunciarlo, ese es otro de los secretos. Pero no era el tema. El tema es el abandono.

Lo que tenés que saber es que cuando hay transitividad el abandono es un acto. Y que vengan los buitres o lo abogados. Hay víctima, claro. Pero cuando hablamos de un estado, es porque ese abandono es de los que se hacen ciertos en uno mismo, por uno mismo, para uno mismo. Se camina con abandono, se tocan timbres con abandono, se deja pasar el día en un banco de plaza con abandono, se hacen comentarios fáciles que a nadie le interesan con abandono cuando uno mismo es el que se dejó atrás y eso ya no importa. Ahora escuchá bien, prestá atención porque viene lo importante, eso que no entendías o que hacías como que no entendías: dejarse atrás es alcanzarse. Sí, escuchaste bien. Una vez que lograste dejarte atrás, cuando te perdiste para siempre de la vista, cuando quedaste a salvo de toda transitividad, simplemente estás ahí. En la pura contemporaneidad con tu persona. Porque el que se abandonó se lleva puesto todo el tiempo y sin filtros. Está ahí al mismo tiempo que, simplemente, está. Eso es todo. Ahí se agota la cuestión y persiste el abandono. Pura estupidez de cosa. Una masa sin conciencia que la objetive. Un montón de músculos, sangre, tripas, grasa, pelos y otras delicias, a sol o a sombra. Haya o no tormenta pronosticada. ¿Está claro? El que porta consigo el abandono no es el abandonado. No es víctima de un acto ajeno. Es aceptación plena de una identidad desconocida, es un argumento sin predicado, agota su significado en su mero estar ahí. La "estúpida santidad de las cosas", como decía Miguelito, ¿viste?

Y aquel que ha dejado de ser objeto de la agentividad sañosa, dañina, sádica en su promesa de esperanza, puede tocar el timbre tranquilo. El sol le pica un poco en la espalda y eso es todo. No espera, no añora, no proyecta ni se asusta."¿Hola? Sí, venia por el aviso, pero hace tiempo que no sé".


A mí me parecía clarísimo.

Eterna Juventud

Nunca ha sido el destino
Siempre fijo adelante
Te han dicho mil versos
Incitado ha lograrlo

A la vuelta de los tiempos
entre miles de torbellinos
existe la sospecha
que jamás comprobarás

Puede que te embarques con tripulación
Puede que te encamines tan solo
Siguen siendo sólo los pasos que das
quienes te vigorizan y rejuvenecen

Si buscás el poder serás libre
Si lo encontrás quedarás esclavo
Es la tercer opción de los polos
la libertad, siempre dinámica

Respira los colores en el camino
Fúndete con quienes se interpongan
Tu nacimiento ha sido el Gran Acto
Vivir es la Gran Obra

Muere sobre el escenario
de la eterna proyección
Nunca detrás
del telón.

24 mayo 2011

22 mayo 2011

Casi en domingo V




A pesar de que el día transcurrido no pronosticaba una noche leve, ajena a malhumorados fantasmas post festejos navideños (es que diciembre tiene el terrible encanto de exacerbar las contradicciones típicas entre consumo, religión y excesos), la voluntad nietzcheana que invade los corazones débiles puso la cuota necesaria para que el alma de éste simple mortal cambiara rumbos y enfilara, sin prisa, pero sin pausa, hacia un reducto que últimamente había postergado. Mágica creación de esos hermanos galos, estaba cuasi obligado a rendirles tributo tras prolongada ausencia aunque hace menos de diez días haya estado en ese melancólico Lorca, frente al bar La Giralda, sufriendo, no por calidad sino por temática, con una producción rumana: por tal motivo opté por mi retorno triunfal de la mano de un compinche imaginario: Daniel Auteuil, actor de -y con- carácter, bello en su imperfección, elegante en sus formas, enérgico en sus interpretaciones. Ampuloso prólogo para una película amena, risueña, dramática sin pesadez pero con la moraleja típica de una historia clásica. "No existe tal cosa como el amor, tan solo pruebas de amor", le resume esa atractiva y lineal socia de gustos lésbicos (el detalle no es un prejuicio, sino un deseo) al pobre Daniel, que lejos de serlo en lo material, debido a ser un experimentado merchante de arte, si lo es en cuanto amistades se refiere.
El resto es anécdota, o la oportunidad de pasar una hora y media en la butaca, en penumbras, disfrutando de un digno entretenimiento francés que hasta nos puede dejar pensando, mientras bajamos la escalera del Cineduplex, sobre la avenida Rivadavia en una tibia noche de summer.
La trampa -por lo menos la mía- sería omitir (tentado estoy, pero nobleza obliga, y Jekyll le solicita a Hyde que lo diga) que dicha fémina, tras breve pausa, retruca al autor de la frase poco antes mencionada: "No creo que sea cierto. No existen las pruebas, pero si el amor verdadero". Embriagadora canción francesa, obvio, y con los títulos a cuestas bajo esos escalones que permiten pensar, o por lo menos elucubrar fugazmente sobre amor, amistad y un sinfín de ítems relacionados... Sumadas ciertas ganas retroactivas de devorar, eso sí, con cortesía, una buena porción de fugazzeta con faina, entre vahos de un variopinto moscatel de Pirilo.
Habrá que esperar hasta que vuelvan de vacaciones en febrero, mon amis.

Ópalo V

Las cosas que la muerte toca
caen en su boca de estrellas
con la certeza de su irrebatible defunción.
Pero tus dedos tus dedos
no
tus dedos tocan vida en
la boca de estrellas en las estrellas
de cuarzo
y
en la fuga de la muerte
alma tocan tus dedos
vida de estrellas desenrollan
como hilos de oro
en la boca negra, espanto de la muerte.
La cosen
despacito
y tiembla el espanto negro de la muerte
frente a tus dedos de estrellas
o su geometría divina
y escapa, huye con su boca zurcida
al vientre de otra madre
que no sepa
atarla un rato.

Tus dedos son a la muerte lo que la muerta es al hombre.

21 mayo 2011

Culpable

Tus trazos bailan entre sombras
Las calles te reciben
Son tu hogar

Huyo de las condenas
Tus brazos me reciben
Tu expresión severa

Te han visto tornarme hacia ellos
Me buscaban pero te encontraron
El miedo es ahora tu rostro

Me salvó la piedra que arrojaste,
inocente.

19 mayo 2011

Añoranza

Asomada al recuerdo
emerge
tu
figura soberbia
autoritaria
desprotegida
En aridez
sembraste
diminutas semillas
La muñeca impávida
detecta
cómo llega la muerte
Despido
en cuanto salpica
un hálito de destellos.